Se ha acusado siempre al liberalismo de ser demasiado intransigente; de rechazar invariablemente toda formula transacional. Esta falta de flexibilidad le ha hecho perder la partida frente a variopinto idearios anticapitalistas que por doquier han surgido. Su influencia todavía seria...
Rellene el siguiente formulario para recomendar 'Liberalismo doctrinario (o antipático)':