Inaceptable e indignante el secuestro de la libertad de expresión que ayer intentaron los ultraizquierdistas con Rosa Díez. No es la líder de UPyD la primera víctima de la mordaza neomarxista y no será la última. De aquí al 9...
Rellene el siguiente formulario para recomendar 'Iracundo, dígale a Rosa que no eran fascistas':