
Iniciado por
Eigen
Voy a empequeñecer mi respuesta porque este hilo trata sobre el fascismo y no pretendo desviarlo:
Esos derechos conseguidos (por no decir inventados) son contrarios a la igualdad ante la ley. ¿Por qué tenemos derechos? Por haber nacido. No necesitamos ningún mérito, ninguna necesidad, para que nos concedan un derecho: tenemos iguales derechos simplemente por haber nacido. No se pueden tener más derechos por tener más necesidades ni más méritos.
Así que, sí: quien tiene un derecho sobre otra persona, a costa de otra persona, que renuncie a él. Nadie puede tener derechos sobre nadie, y los derechos "sociales" rompen esa norma. Si no puedes llegar con otra persona a un contrato que te satisfaga, ¿reclamarás a la autoridad para que la otra persona se vea obligada a darte la razón? La coerción tiene como resultado beneficiados sobre perjudicados; y parece ser que la justificación de esa coerción es que el lucro de uno siempre es a costa de los demás. No, siempre no: es posible el beneficio mutuo. Pero si hay coerción de por medio, desde luego que habrá beneficiados a costa de perjudicados.
Créeme, no creería en el mercado si sus consecuencias fueran nefastas, si fuera cierto eso de que para que uno se beneficie se tiene que perjudicar otro. El capitalismo no solamente beneficia a una parte. Cuando produce malas consecuencias, es que no hay un "marco positivo" (reglas del juego, digamos) o "marco negativo" (minimización de impuestos y de intervención) adecuados. En el siglo XIX el marco no era el más adecuado posible.
Me enrollo mucho. Quiero decir que el bienestar de los ciudadanos no sólo puede acontecer espontáneamente, sino que la espontaneidad es la mejor forma para conseguirlo. Bienestar espontáneo, sí; equidad forzada, no.