Miguel Ángel Fernández Ordóñez aboga por reestructuraciones bancarias internas y fusiones no dirigidas
El gobernador del Banco de España abogó hoy por que las reestructuraciones bancarias sean también internas, por vías como la reducción de oficinas, y en caso de que se trate de fusiones puedan ser «de todo tipo» pero «no dirigidas»
Fernández Ordóñez ha abogado por un sistema de regulación más estricta como la que ha evitado que las entidades españolas se vieran involucradas en activos tóxicos.
Asimismo ha asegurado que la crisis internacional unida a los desequilibrios propios de nuestra economía, acumulados durante quince años de crecimiento continuado y elevado, ha llevado a nuestro país a «sumirse en una recesión económica cuya manifestación mas relevante es el fuerte incremento del empleo». Esto, unido al fuerte endeudamiento de las familias, se ha traducido en un «debilitamiento de la capacidad de gasto y de su posición financiera, y, como consecuencia de ello,en un repunte de la morosidad que soporta el sistema financiero español».

Aboga por reestructuraciones internas y fusiones «no dirigidas»
El gobernador del Banco de España abogó hoy por que las reestructuraciones bancarias sean también internas, por vías como la reducción de oficinas, y en caso de que se trate de fusiones puedan ser "de todo tipo" pero "no dirigidas", informa EFE.
Fernández Ordóñez valoró por otra parte que el Gobierno esté estudiando una reforma que permita que no sea necesario convocar el Consejo de Ministros "cada vez que una entidad pequeñita tiene problemas". El gobernador apuntó que la nueva ministra de Economía, Elena Salgado, le ha explicado que se está trabajando en este sentido, para buscar un "instrumento de gestión" que no obligue a la reunión del Gobierno, como ocurrió con la intervención de Caja Castilla-La Mancha, que requirió de la aprobación de un decreto de avales por parte del Consejo de Ministros.
"Ahí es donde hay que concentrar los esfuerzos, ahí es donde está el Gobierno y estoy muy contento de que ése sea el tema que debemos sacar adelante", señaló.
Fernández Ordóñez rechazó hablar explícitamente de una reforma de la ley de cajas, y señaló que cuestiones como los derechos políticos, las cuotas o el papel de las comunidades autónomas "requieren una discusión y un debate tranquilo y separado", además de insistir en que cuando defiende la reestructuración se refiere a todas las entidades de depósito españolas, incluidos los bancos.
Dicha reestructuración, insistió, es necesaria, y pasa por medidas como la reducción de oficinas o por acuerdos y fusiones "de todo tipo pero no dirigidas, de forma que las propias entidades lo decidan".
Recordó que si no hay posibilidad de hacerlo sin ayudas se puede intentar utilizar el Fondo de Garantía de Depósitos, como se trató de hacer con Caja Castilla-La Mancha, y "si no con ayudas públicas", como finalmente ocurrió.