Resultados 1 al 3 de 3
  1. #1
    Fecha de Ingreso
    10 nov, 08
    Mensajes
    67

    Arrow Obama afirma que el monto de plan de estímulo rondará las cifras más altas

    El monto del plan de recuperación económica que maneja el futuro Gobierno de Estados Unidos rondará las cifras más altas que se han barajado hasta ahora, en torno a los 775.000 millones de dólares, confirmó el presidente electo, Barack Obama.
    El equipo económico de Obama ha valorado el plan entre los 675.000 y los 775.000 millones de dólares, aunque algunos economistas han pedido hasta un billón de dólares.
    Obama indicó que el monto final del plan "rondará las cifras más altas" que se han calculado, "pero no será tan alto como algunos economistas han recomendado, debido a los límites y las preocupaciones" que sufre el país "con respecto al déficit actual".

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    10 nov, 08
    Mensajes
    11

    Post

    Si es así lo que dices, espero que haga algo por su país; ya que las personas están pasando por una situación económica bastante alarmante y lo que quieren en estos momentos es salvaguardar esa situación.

    Lo que debe de realizar Obama, es poner más empleos para que las personas, con pocos recursos económicos, puedan solventarse y llevar, aunque sea, un pan a la boca.

  3. #3
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Sorprendentemente, Obama no es Reagan

    Tres presidentes de los Estados Unidos son el modelo para Barack H. Obama. Dos republicanos y un demócrata. Quizás la historia le compare con FDR, pero será más difícil que le comparen con Lincoln o Reagan.

    Obama pareció desmentir una de las leyes electorales de las últimas décadas, y confirmar otra. Desmintió que los senadores no podían ya ganar unas elecciones a la presidencia. El último en haberlo hecho fue Richard Nixon. Y abundó en la idea de que un político con mucha experiencia tampoco podía ganar. Él era un desconocido, y eso le favoreció. Se presentó en un momento en el que los ciudadanos de los Estados Unidos buscaban cambio. ¿Cómo podría ganar, en esas condiciones, un político que pudiera verse como parte del stablishment? Obama era ya una novedad, en un momento en el que los estadounidenses necesitaban algo nuevo.

    Algo nuevo, pero no cualquier cosa. Obama tenía que presentarse ante sus electores de algún modo. Y antes de hacerlo, debía tener claro qué tipo de presidente quería ser. Y la mejor forma de hacerlo es buscar referentes entre los 43 antecesores en el cargo. ¿Quiénes iban a ser los referentes de Barack Obama? Avancemos cronológicamente.

    El primer referente de Obama es Abraham Lincoln. A primera vista es una elección lógica. ¿No fue Lincoln el presidente que acabó con el la esclavitud de los negros en Estados Unidos? ¿No es Obama el primer presidente negro? Bien, pudiera ser. También es chocante por otro motivo: Abraham Lincoln es el primer presidente del partido Republicano. ¿Porqué ha elegido a Lincoln, entre otros?

    George W. Bush, licenciado en Historia, estuvo estudiando la presidencia de Abraham Lincoln durante su estancia en la Casa Blanca. Obama se puso a estudiarlo en serio antes de convertirse en presidente. Un motivo más para considerar la era Bush-Obama como una sola. ¿Qué le ofrece Lincoln a Obama? El programa de Abraham Lincoln... pero leámosle en sus propias palabras:

    Presumo que todos saben quién soy. Soy el humilde Abraham Lincoln. Son muchos los amigos que me han pedido que me convierta en candidato para el Congreso. Mi programa es breve y dulce como el baile de una mujer vieja. Estoy a favor de la banca nacional, del sistema de mejoras internas y de una aduana proteccionista.

    Es decir, está a favor de la inflación, de las inversiones públicas y del proteccionismo. Es el llamado “sistema americano”, expresión acuñada por Henry Clay. Obama no es proteccionista y más que por las “mejoras internas”, aunque también, ha apostado por el rescate de sectores enteros por parte del Gobierno y por la reforma sanitaria. Dos medidas que le otorgan nuevos y mayores poderes al gobierno federal, eso sí, como las “mejoras internas”. Los altos aranceles no eran sólo un instrumento proteccionista, sino que los aranceles aportaban el 90 por ciento de los ingresos del Estado. Es decir, que es equivalente a la defensa de los altos impuestos, algo que caracteriza a Obama. Por último, la presidencia de Lincoln fue revolucionaria, dicho sea en el peor sentido imaginable. Y Obama quiere que la suya también lo sea; quiere transformar los Estados Unidos, su estructura social y política, acabar con las tradiciones políticas acendradas como los “frenos y contrapesos” que caracterizan a su sistema político.

    Vamos con el segundo antecedente. Franklin D. Roosevelt. Es más claro que el anterior, y no hay que explicar tanto. Basta con señalar tres razones por las que FDR es un referente para BHO. La primera es que Roosevelt es demócrata. La segunda es que con el New Deal, FDR inició un programa asistencial en manos del Gobierno federal en el que se mira Obama por cuanto tuvo de cambio político y social y de antecedente para su reforma sanitaria. Y la tercera es que a FDR le tocó vivir la Gran Depresión, mientras que a Obama le ha tocado lo que él mismo llamó “La Gran Recesión”. Daniel Henninger, subdirector de Opinión de The Wall Street Journal, ha escrito un artículo en el que precisamente señala varios paralelismos entre un discurso de FDR antes de la reelección de 1936 (luego en plena depresión) y un reciente discurso de Obama.

    Y tercer y último referente de Barack H. Obama es Ronald Reagan. A diferencia de Lincoln y de Roosevelt, el caso de Reagan es más difícil de ver en un primer momento. Pero es referencia suya, Reagan y no, por ejemplo, Clinton, por varios motivos. El primer motivo es que, como Roosevelt, Ronald Reagan cambió los términos políticos en aquél país. Le volvió a dar mal nombre al Gobierno y puso en el centro del debate las rebajas de impuestos. Clinton estaba tan en el marco político creado por Reagan que en una ocasión anunció (falsamente) que la era del gobierno grande se había acabado.

    El segundo motivo es que ambos presidentes recibieron el legado presidencial en momentos de crisis nacional. Si algo caracteriza la presidencia de Reagan es que logró que el país recobrara un lugar en el mundo, y se reconciliara consigo mismo. Obama se planteó lo mismo. Pero a pesar de su capacidad para despertar entusiasmos, aunque más fuera que dentro, Obama no ha podido hacer lo mismo ni mucho menos. BHO, el hombre que prometía que todo era posible (“yes, we can”), el que habla con un magnetismo irresistible, no ha sido capaz. Sorprendentemente, Obama no es Reagan.

    Quizás la razón sea que, como dice con agudeza Daniel Henninger, “Obama es sombrío porque él cree, y siempre ha creído, que hay fuerzas oscuras en America que aplastan a la clase media. Y lo mismo piensan sus seguidores más cercanos. De modo que lo que sienten es rabia y antipatía”. Mientras que Reagan, que creía en aquél país, en su sociedad, y la amaba, era lo contrario del sombrío Obama.


    José Carlos Rodríguez, en La Gaceta

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •  


Archivo  •  España  •  Hispanoamérica  •  Stop Yihad  •  Foros  •  Los blogs  •  Constitución Europea  •  El reloj de la malaria  •  Fórrum
Site Meter RSS  •  OPML  •  XHTML 1.1  •  CSS  •  508

© 2004-2012 liberalismo.org