Con un crecimiento económico estimado en el 1,9% por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), este año se presenta difícil para la región.
A finales del año pasado, el director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, señaló su preocupación por los impactos del huracán financiero en economías como la latinoamericana. "Los países de economía emergente no solo deben enfrentarse a la baja de sus exportaciones y a un retroceso de la confianza, sino que también son las últimas víctimas de la crisis financiera", señaló.
La mayoría de las economías regionales encuentran un alto sustento en sus ventas externas, que en su mayoría corresponden a materias primas (commodities). Y ese es uno de los obstáculos que América Latina deberá enfrentar, ya que los precios de las commodities han experimentado fuertes bajas durante los últimos meses.
Otro de los problemas que puede afectar al continente es la incapacidad de buscar mecanismos de crédito. Una reciente publicación del Banco de España señalaba que "la crisis financiera internacional ha llegado con intensidad y de lleno a los mercados latinoamericanos, los que experimentarán un punto de inflexión que obligará a cambiar las previsiones sobre el crecimiento económico en la región"




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