Página 1 de 6 123 ... ÚltimoÚltimo
Resultados 1 al 10 de 52
  1. #1
    Fecha de Ingreso
    11 jul, 07
    Mensajes
    110

    Angry ¿A quiénes sirven los sindicatos?

    ¿A quiénes sirven los sindicatos?

    Si los sindicatos sirvieran a los trabajadores no existirían las Secciones Sindicales, si no los Comités de Empresa y los Delegados de Personal, auténticos representantes electos de los trabajadores, laminados en su representatividad por las Secciones Sindicales, auténticos sanedrines de enchufados a dedo por las cúpulas sindicales.

    Éstos y no aquellos tienen el poder sindical y defienden, como es casi natural, a los que los colocaron en sus poltronas y no a los trabajadores que no les eligieron.
    Por esto cada día tienen menos afiliados y menos apoyo sindical. Hoy los sindicatos son estructuras de poder al servicio de los poderes políticos y económicos.

    Carlos Menéndez
    http://www.creditomagazine.es

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    20 ene, 07
    Mensajes
    4,461

    Smile Bueno, no sirven de mucho es cierto

    Cita Iniciado por bencar Ver Mensaje
    ¿A quiénes sirven los sindicatos?

    Si los sindicatos sirvieran a los trabajadores no existirían las Secciones Sindicales, si no los Comités de Empresa y los Delegados de Personal, auténticos representantes electos de los trabajadores, laminados en su representatividad por las Secciones Sindicales, auténticos sanedrines de enchufados a dedo por las cúpulas sindicales.

    Éstos y no aquellos tienen el poder sindical y defienden, como es casi natural, a los que los colocaron en sus poltronas y no a los trabajadores que no les eligieron.
    Por esto cada día tienen menos afiliados y menos apoyo sindical. Hoy los sindicatos son estructuras de poder al servicio de los poderes políticos y económicos.

    Carlos Menéndez
    http://www.creditomagazine.es
    Siempre están sentados "a comer" en la mesa de negociaciones. Jejeje.
    Pero tengo constancia de que a veces "sirven". No sirven muy bien, pero sirven.

    Saludos.

  3. #3
    Fecha de Ingreso
    09 jun, 08
    Mensajes
    347

    Predeterminado Sindicalistas eran los de Antes.

    Sindicalistas eran los de Antes.

    George Sorel:
    Nació en Cherburgo, hijo de un mercader de vino en bancarrota. Estudio en la École Polytechnique de Paris. Se volvió ingeniero en jefe con el departamento de trabajos públicos y se retiró en 1892. Participó del lado de los dreyfusianos durante el Caso Dreyfus.

    Sorel tenía lazos amistosos con Antonio Labriola y escribió un prefacio a la traducción de Labriola de los Ensayos sobre la concepción materialista de la historia. Aunque Labriola atacó el trabajo de Sorel, sus libros influenciaron el surgimiento del fascismo y fueron elogiados por otros pensadores italianos como Vilfredo Pareto, Benedetto Croce y Antonio Gramsci.


    Política: Sorel había sido un tradicionalista políticamente hablando,antes de volverse al comunismo ortodoxo en los 1890, aunque durante su carrera siguió apoyando valores comúnmente asociados con el conservadurismo. Trató de llenar los huecos que veía en la teoría marxista pero al final creo una variante extremadamente heterodoxa de la ideología. Criticó lo que consideraba como el racionalismo elitista de Marx y sus tendencias judeo-protestantes, creyendo que el centro del pensamiento de Marx estaba más cerca del judeo-cristianismo primitivo que de la Revolución Francesa. Rechazó las teorías marxistas del materialismo histórico, el materialismo dialéctico y el internacionalismo. No veía al marxismo como 'verdadero' en un sentido científico, como hacían los marxistas ortodoxos. Más bien, era 'verdadero' en tanto prometía un papel redentor al proletariado dentro de una sociedad terminalmente en decadencia.

    Sorel fundó teoricamente el sindicalismo revolucionario como una corriente sindical diferente, del anarquismo y del comunismo. Como Proudhon, veía al socialismo como una cuestión principalmente moral. También estaba fuertemente influenciado por Henri Bergson, quien desarrolló la importancia del mito y demolió el materialismo científico, por el culto a la grandeza y el odio de Nietzsche, y por la habilidad de reconocer la corrupción en la democracia de conservadores como Tocqueville, Taine y Renan, por estas razones Sorel suele ser asociado al sindicalismo revolucionario. Por sus reflexiones sobre la violencia suele ser asociado a las ideas revolucionarias.
    Y a pesar de su desdén por la socialdemocracia y el comunismo.
    Fuente: Wikipedia.

  4. #4
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,934

    Predeterminado

    Cita Iniciado por ALEXORANGE Ver Mensaje
    Sindicalistas eran los de Antes.

    George Sorel:

    Sorel fundó teoricamente el sindicalismo revolucionario como una corriente sindical diferente, del anarquismo y del comunismo. Fuente: Wikipedia.
    En sentido amplio, suelen denominarse como sindicalismo revolucionario aquellas corrientes sindicales radicalizadas que se oponen al parlamentarismo democrático y, en algunos casos, a la sujeción de los trabajadores y su lucha a un partido político. Es caracterizado por la defensa de la autonomía de las luchas de las clases trabajadoras que había sido manifestado en el lema de la Primera Internacional: la liberación de los trabajadores será hecha por los trabajadores mismos o no será. Fuente Wikipedia.

    Es decir, que en vez de envolvernos y abducirnos con demagogia, elecciones, derechos, impuestos, para poco a poco imponer su cosmovisión como hacen los socialdemócratas, verdes y demás socialistas quieren darnos matarile rápidamente y sin intermediarios.

  5. #5
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,934

    Predeterminado Empieza la libertad

    Zapatero completará el miércoles la Transición concretando en su histórica reforma laboral la única libertad que quedaba por legalizar, que es la del empresario. A partir de la semana que viene, las empresas que puedan demostrar que sufren crisis -y les aseguro que, tal como están las cosas, no hará falta forzar ninguna metáfora- podrán despedir a 20 días por año trabajado con el tope de un año de salario. La ley actual ya prevé esta posibilidad, pero la reforma de Zapatero cierra el margen interpretativo de los jueces, mayoritariamente sindicalistas cuando no directamente comunistas, como lo prueba el hecho de que, hasta ahora, el 80% de los despidos se juzgaban improcedentes y el empresario tenía que acarrear de por vida con toda clase de jetas porque no se podía permitir despedirlos.


    Como siempre que una ley o una reforma beneficia a los empresarios, beneficia en la misma medida a los trabajadores competentes, honrados e implicados en la prosperidad de la empresa en la que trabajan. Esta reforma no sólo no debilita los derechos ni las condiciones de ningún trabajador válido, sino que los protege muy claramente. Primero, porque contratar ya no va a ser visto como un deporte de riesgo por el empresario, de modo que muchos más aspirantes van a tener derecho -éste sí que es un derecho- a demostrar su competencia y su capacidad. Y segundo, porque el empresario se podrá deshacer de holgazanes y gandules sin demasiada dificultad, y como no es difícil de entender, los principales perjudicados, a parte de los empresarios, por los empleados jetas, son los trabajadores más responsables y oportunos que, además de realizar su labor, tienen a menudo que dar el callo por los que no cumplen.


    Dicho de otro modo, cuando un empleado honrado tiene algún problema, de la índole que sea, y acude a su patrón, normalmente el patrón le ayuda diligentemente a arreglar este problema, por muy personal que sea, porque el verdadero sentido empresarial, y el liderazgo bien entendido, incluyen la norma fundamental de temer por los cuidados de tu equipo. Los trabajadores díscolos, los irresponsables, los de la baja por un resfriado, los que no hacen nada, son los que al final, cuando ya han acabado con la paciencia del empresario que decide despedirles, acuden al sindicato para completar su infamia. Habrá excepciones, como en todas partes, pero cualquiera que tenga una empresa sabe perfectamente que así funcionan las cosas la mayoría de las veces.


    Los sindicatos convocarán -seguro- su huelga general, no para arreglar ningún problema, ni para mejorar la situación de nadie, sino para intentar exhibir la fuerza que ya no tienen y poder luego continuar con su ignominioso chantaje al Gobierno y a los empresarios. Espero sinceramente que esta próxima huelga sea un fracaso tan estrepitoso como la huelga de funcionarios, porque habrá querido decir que los trabajadores al fin han comprendido que los sindicatos sólo se representan a ellos mismos y que quien de verdad protege, garantiza y paga los derechos de los trabajadores son la empresa y el empresario.


    España conoció la recuperación de la democracia y con ella la legalización de los partidos políticos, la libertad de prensa, la abolición de la pena de muerte, la abolición, también, del servicio militar obligatorio, la Ley del Divorcio, etcétera, y finalmente conoceremos la libertad del empresario, que no tendrá que desangrarse cada vez que quiera echar a alguien. El primer empresario que acuda a magistratura por un asunto laboral y no tenga que salir con la cabeza gacha tras haber sufrido la enésima humillación, el tremendo escarnio de un juez solidario, será el símbolo de un vigor nuevo, de una libertad que muchos creían que no verían jamás y que, por fin, hemos conquistado.

    Por Salvador Sostres, hoy en El Mundo

  6. #6
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,934

    Predeterminado El ejército de liberados

    El estallido de la crisis ha sacado a la luz la perversión del actual sistema sindical, que permite que en España los delegados dediquen 90 millones de horas anuales a la representación de los trabajadores, lo que equivaldría a 57.000 liberados a jornada completa. Un verdadero ejército de personas que cobran un sueldo de la empresa a la que pertenecen pero que trabajan exclusivamente para el sindicato.


    En un país con cuatro millones y medio de parados, los liberados sindicales suponen un lastre para la economía, pues cuestan más de 1.600 millones de euros cada año, tal y como hoy desvelamos en Mercados. La magnitud del disparate se acentúa si tenemos en cuenta que congelar las pensiones -una de las medidas de recorte del déficit del Gobierno- servirá para ahorrar sólo 1.500 millones.


    La delicada situación que atraviesa la economía española obliga a adoptar dolorosas iniciativas de ajuste presupuestario, pero también exige, y de forma no menos importante, que Zapatero liquide su idilio con Méndez y Toxo. Si el Gobierno tiene la valentía de imponer un recorte a los funcionarios y a los pensionistas, no debería temblarle el pulso a la hora de poner punto final al abuso de los sindicatos. Y es que desde 2005, la partida denominada como subvención de actividad sindical abonada a UGT y CCOO ha aumentado un 50%, alcanzando los 12 millones de euros entre las dos grandes organizaciones.


    Además, los sindicatos han afianzado su poder gracias a una opaca gestión de fondos en tres frentes destacados: Riesgos Laborales (11,2 millones); Sistema de Intermediación y Arbitraje (10); y Formación, donde manejan con Gobierno y CEOE una dotación que podría elevarse por encima de los 200 millones. En el ejercicio 2008 fueron 575, a pesar de que sólo un 12% de las empresas se beneficiaron de cursos formativos.


    En conclusión, no es admisible que el país esté con el agua al cuello mientras UGT y CCOO siguen sin darse por aludidos y el Gobierno continúa engordando sus cuentas.

    En El Mundo, hoy

  7. #7
    Fecha de Ingreso
    14 ene, 07
    Mensajes
    604

    Predeterminado organización mafiosa

    Los sindicatos son las organizaciones mafiosas por naturaleza. A que se dedica un sindicato? a extorsionar a la sociedad vía el empresario.

    Un ejemplo. Cada día uso el autobús para ir al trabajo. Hace unos meses los sindicatos de autobuses montaron una huelga: mas dinero menos horas de trabajo! Una semana de huelga y lo han conseguido: ahora hay menos autobuses y vamos como sardinas en lata (menos horas de trabajo!) y los precios de billetes han subido (el aumento de sueldo!).

    Repito los sindicatos son las organizaciones mafiosas (en EEUU ni lo ocultan) para poder extorsionar el resto de la sociedad.

  8. #8
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,934

    Predeterminado Pérfidos abuelos capitalistas

    Un cierto Pastrana -o Pastrano, que no sé, y tampoco me voy a levantar a mirarlo, como habría dicho Umbral-, sindicalista andaluz, ha pedido a los abuelos que contribuyan a la huelga negándose a cuidar ese día de sus nietos. Bien. No por primera vez, observamos cómo con los micrófonos ocurre lo mismo que con la imprenta según Borges: multiplican la estupidez, le conceden cauces expansivos, de forma que, como Mafalda, advertimos del peligro de llevar las orejas puestas todo el día. Ahora que hasta los afectos son agentes del capitalismo, no sé si entregar el niño a mi madre para que lo lleve a los columpios el día 29, no sea que la agredan con los bolsos las abuelas de un piquete informativo que apatrulle el parque del Retiro.

    Es cierto que el esfuerzo exigido a los abuelos por Pastrana/o es inferior al que Dios impuso a Abraham cuando le pidió la entrega en sacrificio de su primogénito. Pero ambos trances contienen una lección semejante: los amores particulares siempre importarán menos que el servicio al propósito sagrado, que en el caso del sindicalista es un concepto residual de la lucha de clases. Por cosas como ésta es por lo que no soporto a la gente cuya entera concepción del mundo y de las relaciones con los demás es gregaria de una sumisión ideológica. Pastrana/o acaso no lo sepa siquiera. Pero, al proponerse sabotear la vida familiar por cálculo político, se convierte en la repetición como farsa del propio marxismo. El que definió a la familia como un ámbito egoísta y cerrado que sólo aspiraba a la acumulación de riquezas: a los niños había que salvarlos aboliendo semejante institución y entregándolos a un concepto de educación comunal tutelada por el Estado. Es decir, había que convertirlos en propiedad del Estado, del dogma total del proletariado.

    "Si mi madre lleva a mi hijo a los columpios el día 29, igual le agrede a bolsazos un piquete de abuelas"

    Sólo esta mentalidad, que pervive en la escombrera de ciertas mentalidades apegadas aún al telón de acero, explica que un sindicalista andaluz encuentre natural hacer una propuesta de la que se deduce que la familia, con sus miserables intereses propios y esa debilidad que es quererse y ayudarse, carece de entidad propia. Y, por el contrario, debe acomodarse al interés de un ente político total, invasor de intimidades, y organizar sus días como le sea ordenado. Lo que nos recuerda Pastrana/o es que, en el mundo que concibieron los intérpretes del marxismo, los hijos estaban en préstamo. Y sus necesidades siempre importarían menos que las del Partido/Dios. Permanezca usted, Pastrano/a, al otro lado de la puerta de mi casa, que no se le ha invitado a entrar.

    David Gistau en El Mundo

  9. #9
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,934

    Predeterminado El 56% de liberados en los ministerios se lucra de las mesas de negociación

    El Ejecutivo admite la abundancia de sindicalistas con funciones “institucionales”. Las subvenciones para estas reuniones con la Administración son cuantiosas. Trabajo, Interior y Defensa son los que más aglutinan

    S. Sanz.La Gaceta.es

    Los días previos a la huelga general del pasado 29 de septiembre estuvieron marcados por la polémica sobre la falta de transparencia del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez en dar cuenta del número de liberados sindicales que existen en los ministerios. Ante tal opacidad, el Partido Popular registró una batería de preguntas al respecto en el Congreso de los Diputados para que tuvieran su respuesta por parte del Ejecutivo en la Comisión Constitucional de dicho órgano, donde se abordan estas cuestiones de Función Pública.

    Una vez celebrados los paros, que se saldaron con un rotundo fracaso por el escaso número de españoles que los secundaron, no fue hasta hace unos días cuando el Gobierno reveló en sede parlamentaria los últimos datos en su poder sobre la cifra exacta de liberados sindicales que figuran en las distintas carteras y sus delegaciones provinciales.

    En concreto, la secretaria de Estado de Función Pública, Consuelo Rumí, contestó a la diputada popular Celinda Sánchez García, no sin reticencias, que el número total de liberados en los citadas instituciones de la Administración General del Estado ascendía a 815, “de los cuales 456 son institucionales”. Esto significa que un 56% del cómputo genérico está formado por sindicalistas que cobran por la supuesta asistencia a mesas de negociación con representantes de la Administración. Por contra, los liberados “por acumulación de horas” son minoría. De los 17 ministerios que componían la estructura del Ejecutivo antes de la última remodelación –el Gobierno aún no ha podido recopilar el número de liberados sindicales en su nueva composición porque no ha habido tiempo material para tal proceso en medio de los cambios–, el departamento con más liberados “institucionales” era, cómo no, el de Trabajo e Inmigración. La cartera que dirige ahora el aún afiliado a la Unión General de Trabajadores (UGT), Valeriano Gómez –acompañó anteayer en todo momento a Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo en el último adiós republicano a Marcelino Camacho– cuenta con 132. Le sigue muy de cerca el Ministerio del Interior, con 129, y el de Defensa, con 123.

    Tras ellos aparecen los de Sanidad y Política Social (71), Economía y Hacienda (50), Fomento (46), Medio Ambiente, Rural y Marino (28), Presidencia (24), Industria, Turismo y Comercio (14), Cultura (13), Educación (12), Justicia (10), Ciencia e Innovación (8), Igualdad (3) y Vivienda (1). Por su parte, las carteras de Política Territorial y Asuntos Exteriores y Cooperación no albergan ningún liberado.

    Se da la circunstancia de que tales reuniones de la negociación colectiva con funcionarios y altos cargos de la Administración, para las que son liberados 456 sindicalistas, son subvencionadas más que generosamente por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Tal y como informó LA GACETA los pasados días 7 y 8 de octubre, el Ejecutivo tiene previsto destinar –así aparece recogido en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el próximo año– una partida de 1.281.000 euros a los orquestadores de la “gran putada” del 29-S para sus trabajos en dichos encuentros con responsables de los ministerios.

    Además está el agravante, según las fuentes parlamentarias consultadas, de que las centrales, principalmente Comisiones Obreras y UGT, llegan a percibir el dinero con independencia del número de mesas de negociación que se mantengan. Así, estimando por lo alto que sean necesarias para tales tareas la convocatoria de un centenar de reuniones al año (las mismas fuentes aseguran que no se llega nunca a tal cifra), cada una de estas mesas supondría a las maltrechas arcas estatales un desembolso que rondaría los 13.000 euros. Una cantidad desorbitada que en absoluto responde a la austeridad que pretende vender el Ejecutivo en su funcionamiento interno.

    Electoralismo
    Desde el principal partido de la oposición denuncian que no haya en este asunto una contención del gasto y sí una “compra de votos” con casi 1,3 millones reservados a los sindicatos para “instrumentalizar la negociación colectiva”. Los populares lamentan que se tomen decisiones de este tipo mientras el próximo año el Gobierno va a bajar en un 5% el sueldo de los funcionarios –una de las medidas del decretazo social para corregir el déficit– y a reducir en 11.000 puestos la plantilla de empleados públicos de la Administración General de Estado.

    En su práctica extensión, la AGE tiene 4.200 liberados sindicales, de los que 831 son empleados de los departamentos ministeriales y los otros 3.369 pertenecen al resto de organismos y sociedades estatales. Todo ellos, dice el Ejecutivo socialista, supone un 0,7% de los 590.000 trabajadores estatales.

  10. #10
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,934

    Predeterminado La nociva cohesión de los controladores

    Los controladores, movilizados como militares en estado de alarma y frente a la posibilidad de sanciones muy graves, están volviendo a sus centros de trabajo: han entrado o les han hecho entrar en razón. Sin embargo, después del caos, las pérdidas económicas y los daños morales que han provocado, muchos siguen y probablemente seguirán presentándose como víctimas de una campaña organizada e inmerecida de acoso y desprestigio.

    Ellos aseguran con vehemencia que son personas normales, gente con familia, como todo el mundo, y profesionales que cumplen escrupulosamente con su deber, que es preocuparse por la seguridad de los demás, y que no han hecho nada malo: por desgracia para sus intereses, afirmar algo no lo hace automáticamente verdadero.

    Seguramente culpen de este serio problema a la ineptitud de los altos cargos del Gobierno y a sus jefes de Aena, que los provocaron durante todo el año y remataron sus agresiones con el decreto ley donde se explica cómo interpretar y calcular la jornada laboral.

    Ellos aseguran que avisaron ya hace mucho tiempo a la empresa de esta situación de falta de horas para cubrir los servicios y que no les hicieron caso. Pero Aena afirma que les había informado de que su contabilidad del tiempo de trabajo era incorrecta, de modo que una ley que aclare cómo debe hacerse no debería pillarles completamente por sorpresa.

    Alegan que abandonaron sus puestos de trabajo por indisposición psicofísica, algo muy difícil de determinar con seguridad de forma objetiva. Es posible que algunos de ellos se sintieran simultáneamente angustiados e incapaces de garantizar la seguridad del tráfico, prefiriendo dejar cientos de miles de pasajeros y aviones en tierra antes que arriesgarse a un accidente. Quizás no vean que resulta muy anómala su sincronizada hipersensibilidad, con esa reacción desmesurada de abandonar sus posiciones de control ante la publicación de una ley, en lugar de limitarse a recurrirla en los tribunales y manifestar su desacuerdo en los medios de comunicación.

    El recurrir a factores externos puede servirles para intentar evadir su responsabilidad, pero tal vez les impida reflexionar acerca de cómo ellos mismos pueden haberse metido en un callejón sin salida provocándose mutuamente la ansiedad unos a otros.

    Las condiciones de trabajo y salarios muy favorables de que disfrutó el colectivo de controladores durante los últimos años se deben en gran medida a su unión sindical. El criterio monolítico y la posibilidad de negarse en bloque a hacer horas extras (algunas de ellas necesarias) eran armas formidables en la mesa de negociaciones. Esa cohesión interna requiere mecanismos que integren al colectivo y lo animen a luchar como una piña, sin fisuras, sin desacuerdos, sin disensiones.

    Hay que llevarse bien internamente, fomentar las relaciones personales dentro del colectivo y presentar a la empresa como el enemigo ineficiente o corrupto. Los más radicales intentan manipular a los indecisos, que seguramente se dejen llevar y cedan ante sus pretensiones. Se inventan pseudoargumentos y se repiten consignas hasta que todos se las creen. No se hace caso a los disidentes, a los que hay que aislar o presentar como vendidos, traidores, esquiroles. Los jefes operativos que no están de acuerdo con las medidas de presión son demonizados y presentados como malos compañeros. Si la opinión pública no está de acuerdo es que son envidiosos o están mal informados. Y todas las actuaciones sindicales se presentan camufladas de defensa de derechos legítimos y de preocupación por la seguridad y la calidad del servicio.

    Es difícil que un colectivo que lleva años huyendo hacia adelante y autoengañándose vea de repente la luz y reconozca la realidad. Necesitan grandes dosis de dolorosa reflexión y humildad para asumir sus excesos y ver que lo que lograban era a costa de otros (las cuentas de Aena y las aerolíneas, y los bolsillos o el tiempo de los pasajeros). Basta de servirse de los demás y provocar perjuicios tan graves como los actuales: es hora de servir de forma competente y eficiente a los demás. Es hora de transparencia, de dejarse de tópicos y mitos y mostrar cómo es el trabajo, a veces estresante pero muy a menudo rutinario, automatizado y aburrido. Es hora de auditar y cuantificar no sólo la seguridad sino también la eficiencia y la calidad del servicio. Es hora de ajustar los salarios a los resultados; de abrirse a la libre competencia sin trampa ni cartón.


    Por Francisco Capella, controlador aéreo y miembro del Instituto Juan de Mariana en El Mundo

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •  


Archivo  •  España  •  Hispanoamérica  •  Stop Yihad  •  Foros  •  Los blogs  •  Constitución Europea  •  El reloj de la malaria  •  Fórrum
Site Meter RSS  •  OPML  •  XHTML 1.1  •  CSS  •  508

© 2004-2012 liberalismo.org