Página 1 de 2 12 ÚltimoÚltimo
Resultados 1 al 10 de 15
  1. #1
    Fecha de Ingreso
    21 jul, 07
    Mensajes
    7

    Predeterminado Vídeo de Corea del Norte

    http://verpeliculasonline.com/content/view/1730/33

    Cuando Jon dice país "social", en realidad quiere decir país socialista.

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Hablando de Corea del Norte

    COREA DEL NORTE
    La Unión Soviética del siglo XXI

    Por Alfredo Crespo, en LD

    Corea del Norte es, junto con Cuba, el gran exponente actual de la miseria que genera el comunismo, de la degradación a que da lugar en todos los órdenes, económico, político, social, moral, cultural...

    El régimen de Pyongyang es una herencia del pasado de la que cuesta librarse; y es que siempre ha habido mecenas que han patrocinado este tipo de regímenes liberticidas.

    Actualmente, es el mal entendido pragmatismo de China lo que permite que Corea del Norte siga siendo una amenaza. Con su doctrina del apaciguamiento (interesado), Pekín ha logrado que las dictaduras regionales le rindan pleitesía, pues todas ellas comparten el rasgo de que niegan derechos humanos y libertades fundamentales. Con su capitalismo de Estado, China ha logrado que la comunidad internacional la considere un actor internacional de primer orden, si bien más temido que respetado.

    El comunismo perdura en América Latina y en Asia, bien travestido de populismo (Venezuela, Bolivia, Nicaragua), bien recurriendo a parches y más parches que no le hacen perder su natural fisonomía (Cuba). Sin embargo, puede que sea en Corea del Norte donde mejor se capte la doctrina impulsada por Marx y Lenin, y llevada hasta sus últimas consecuencias por Stalin.

    En efecto, en Corea del Norte se dan todas aquellas circunstancias que muestran que el comunismo es una ideología tan disfuncional como tiránica. La primera de ellas, la negación de las libertades individuales. La dinastía de Kim Jong Il ha convertido a los norcoreanos en seres amorfos que no tienen otro disfrute que los desfiles militares, en los que se exalta hasta la extenuación la figura del Querido Líder.

    La segunda es la pobreza. Deliberadamente, Corea del Norte no participa en el entramado económico comercial internacional; únicamente abastece de tecnología militar a todos aquellos Estados fallidos que se lo demandan. Por supuesto, la industria militar es monopolio del Estado.

    En tercer lugar tenemos el hermetismo. ¿Alguien puede arrojar algún dato sobre la oposición a Kim Jong Il? Nadie. Parece no existir. Es ahí donde cobra importancia la característica del amorfismo del norcoreano señalada más arriba.

    Corea del Norte es un riesgo para la comunidad internacional. Su capacidad de destrucción está más que demostrada. Cuando Kim Jong Il amenaza, lo hace en serio; no se trata de brindis al sol. Otra cosa bien diferente es que sus víctimas se dejen achantar por sus bravuconadas chantajistas, con las cuales sólo busca proveerse de balones de oxígeno que le permitan perpetuar su dictadura. Algo parecido puede decirse de los momentos de distensión con Corea del Sur; en ellos siempre subyace el mismo interés: beneficiarse de la buena voluntad del vecino para tomar aire y, en definitiva, que las cosas sigan igual.

    Tarde o temprano, este régimen liberticida implosionará. El pasado, no tan lejano, nos brinda significativos casos equiparables. Por lo tanto, cualquier análisis que se haga de Corea del Norte no deberá perder de vista las hipótesis sobre el futuro. Pyongyang no podrá ocultar sus debilidades estructurales con muestras de poderío militar; por cierto, el Ejército está muy alejado de todo objetivo de carácter civil, y, como hemos visto, poco (o nada) puede hacer cuando el país afronta catástrofes naturales de primera magnitud.



    © Instituto Juan de Mariana

  3. #3
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado "Ir a Corea del Norte es viajar al Neolítico"

    Por Belén Palancar.

    “Corea del Sur es una democracia moderna con vistas al futuro. Corea del Norte es la antítesis: viajar allí es como trasladarse al Neolítico”. Juan Leña, embajador español en las Coreas hasta el pasado 16 de diciembre, explica a LA GACETA que después del fin de año tan tenso que han protagonizado los dos países, ahora, aparentemente, “las cosas vuelven a su cauce, sin olvidar que entre los Estados existe un alto el fuego, no un tratado de paz”.

    Y es que no sólo EE UU y China, los otros dos actores principales de este conflicto, quieren que la estabilidad regrese. El régimen de Pyongyang, con una economía devastada y una sociedad asfixiada por el régimen opresor, es consciente, según Leña, de su precaria situación. “La única baza que le queda a Kim Jong-il es la nuclear”, puntualiza. El dictador ha rebajado el tono de su discurso este último mes e, incluso, ha pedido volver a conectar el teléfono rojo que comparten las dos Coreas y que desde mayo de 2010, por orden de Kim Jong-il, está desenchufado.

    Lo que le pide el Gobierno de Lee Myung-bak y las otras potencias (Rusia, Japón, China y Estados Unidos) al régimen para que se retomen las conversaciones a seis es que cese su programa nuclear. Pero los norcoreanos, de momento, rechazan dicha exigencia debido a la amenaza que, según ellos, representa Estados Unidos.
    Aunque se ha especulado mucho sobre un posible colapso de la dictadura de Kim Jong-il, para el embajador, un papel fundamental en la supervivencia del Gobierno de Pyongyang lo juega China. “El respaldo de Pekín da cierto oxígeno a los norcoreanos”, subraya. “A los chinos –continúa– no les interesa que caiga el Ejecutivo, pero quizá sí que cambie. Eso sí, aunque Corea del Norte sea el patio trasero de China, esto no quiere decir que diga amén a todo lo que dice”.

    El régimen de Pyongyang, policiaco, represivo y completamente sometido al Ejército, al Partido de los Trabajadores y a la dinastía familiar, está aislado del mundo, como bien dibuja Leña. Su único aliado y con el único que mantiene importantes relaciones comerciales es con China. A diferencia de esto, Corea del Sur es el decimocuarto país más rico del mundo con una renta per cápita unas 18 veces superior a los 960 dólares (724 euros) de su vecino del Norte.

    Con la llegada al poder del conservador Lee Myung-bak, la economía de Seúl, donde viven 50 millones de habitantes a diferencia de los 23 que residen en el Norte, es mucho más dinámica y en el último año ha crecido en torno al 5%. Ante las claras diferencias entre un país y otro, Leña enfatiza que si Pyongyang decide dar carpetazo a su programa nuclear, su economía conseguiría remontar y salir del bache. Incluso Corea del Sur les propuso una política de ayuda que denominaron Visión 3.000 en la que ofrecían ayudar a Kim Jong-il a salir del subdesarrollo hasta alcanzar los 3.000 dólares de renta per cápita en 10 años, a cambio de cesar su plan atómico. Lo rechazaron.

    Por mar, por tierra

    Pero la situación es tan delicada que cada vez es mayor el número de norcoreanos que intentan huir del país. “Unos pocos intenta escapar por mar, pero la gran mayoría huye del país cruzando la frontera con China”, añade. Leña destaca que, aunque es complicado burlar la seguridad de los militares para cruzar la frontera, lo más difícil es conseguir integrarse en el Sur, porque “pasan a un escenario completamente diferente”. Y parece que todo continuará así. Kim Jong-il ya le ha pasado el testigo a su hijo Kim Jong-un, quien parece que mantendrá el mismo régimen opaco que su padre.

  4. #4
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Kim Il Sung

    A Corea del Norte se le conoce como el Reino Ermitaño pero ni es un reino, sino una terrorífica dictadura comunista, ni mucho menos el paraíso del eremita: no es lugar para solitarios dedicados a la contemplación ni para... no es para humanos, por ahorrarnos el recuento. Su fundador, Kim Song Ju, tuvo los santos cojones de hacerse llamar Kim Il Sung, "el Sol que Viene". La Noche Escura.

    El tirano que por más tiempo tiranizó a los suyos en el siglo XX (46 años; o 48, si no nos ponemos exquisitos: y es que su tiranía precedió a la constitución de su república) nació el 5 de abril de 1912 en Mangyongdae, cerca de Pyongyang, en el seno de una pobre familia campesina, mienten más que hablan sus hagiógrafos: lo cierto es que Kim Song Ju, como tantos de su ralea, procedía de la martirizada clase media. (Hay incluso quien vincula su estirpe a la del rey Gyeongsung, el último monarca del reino medieval de Silla). Su padre, un cristiano que atendía por el nombre de Kim Hyong Jik, desposó a los 15 años a Kang Pan, de 17, hija de maestra, con la que tuvo otros dos hijos: Chol Chu y Yong Ju.

    En 1919 la familia se trasladó a Manchuria, por entonces como Corea sometida al yugo del Imperio del Sol Naciente. Ferviente nacionalista coreano, nuestro hombre (¡uf!) se educará (apenas ocho años de estudios formales) en China y en chino; al punto de que, cuando regrese definitivamente a la patria, 26 años después, tendrá graves dificultades para leer el discurso que le pergeñó la inteligencia soviética a fin de que se lo infligiera a sus camaradas en un congreso del Partido. Pero volvamos a Manchuria: muy temprano KSJ se implicará en la lucha antijaponesa, lo que le llevará a la cárcel en 1929. Al salir –a los pocos meses–, en vez de retomar los estudios decide implicarse total, definitivamente en la subversión. "Como Stalin y Hitler –ha escrito un Richard Barnes en internet–, se convirtió en revolucionario profesional, uno de esos que viven a costa de los demás sin tener un trabajo digno de tal nombre". Será entonces cuando se haga llamar Kim Il Sung, al parecer en homenaje a un héroe del levantamiento antijaponés de 1919.

    La guerrilla comunista china será su casa –no consta cómo se las apañaron sus dos hermanos pequeños, huérfanos de padre y madre desde 1932–; y su superior inmediato, Wei Zhengmin, destacada personalidad del PC chino, una suerte de padre político: fue él quien le introdujo en el mundo de la maquinación y la intriga políticas. En las mismas trincheras vivaquearon también quienes, andando el tiempo, cuando exija ser llamado Gran Líder, Supremo Líder, Jefe Respetado y Bienamado, toda esa basura megalómana, conformen su círculo de confianza. Por desgracia y como él, esos señores se reprodujeron, y legaron su posición y sus privilegios a sus descendientes. Es lo que tiene el comunismo. Siempre. En todo tiempo y lugar.

    La vida de KIS no puede entenderse sin China. Y sin la URSS, donde también luchó contra los japoneses (¿y contra los nazis? Algunos lo ponen a combatir en Stalingrado) y desde donde regresó a Corea –a bordo del buque de guerra Pujachev– en 1945. Ya en 1946 su amo y modelo, Iósif Stalin, decide que sea él el hombre fuerte del nuevo Estado vasallo del Imperio Rojo, la República Democrática Popular de Corea, que proclamará su independencia el 9 de septiembre de 1948. Independencia. Sic.

    Kim Il Sung, simple comandante de una unidad de guerrilla antijaponesa en los confines de Manchuria, fue colocado en el poder por los soviéticos en detrimento de los comunistas que militaban en el país [desde] hacía más tiempo. En septiembre de 1945 tuvieron lugar en Pyongyang cierto número de asesinatos de mandos comunistas opuestos a Kim Il Sung (...) ¿Unas decenas? ¿Varios cientos? Todavía no se sabe.

    (...) los soviéticos forman casi de cero un Estado a su imagen: reforma agraria que abre el camino a la colectivización, partido único, encuadramiento ideológico de la población en asociaciones de masas, etc. Todo adversario político, todo terrateniente, todo opositor a la reforma agraria, todo ciudadano sospechoso de haber colaborado con los japoneses, es hostigado. (...) el asentamiento del régimen, en una primera época, da lugar menos a un baño de sangre que a la huida [hacia la actual Corea del Sur] de millares de personas (...).

    (Pierre Rigoulot, "Crímenes, terror y secreto en Corea del Norte"; en VVAA, El libro negro del comunismo, Planeta-Espasa, Barcelona, 1998, pp. 616-117).

    Convencido de que los dirigentes del Sur eran un hatajo de lacayos de unos Estados Unidos que arderían en deseos de abandonar la península, KIS se vuelca en vender a Stalin la idea de reunificar el país por la fuerza de las armas. Y se saldrá con la suya. Así que provocará la terrible Guerra de Corea.

    El 25 de junio de 1950, la premeditada invasión se pone en marcha: las tropas norcoreanas invaden por sorpresa el Sur. Es el principio de una guerra espantosa que causará más de medio millón de muertos en (...) la población coreana, unos 400.000 muertos y una cantidad algo mayor de heridos entre los chinos que acudieron en apoyo de los norcoreanos cuando [éstos] se vieron amenazados con una derrota total por las tropas de la ONU dirigidas por el general MacArthur, al menos 200.000 muertos entre los soldados norcoreanos, 50.000 entre los soldados surcoreanos, más de 50.000 [entre los] americanos, y millones de desalojados.

    (P. Rigoulot, ob. cit., p. 617).

    No le vayan a un coreano con la vaina de la guerra fría. No vayan ustedes a pensarse que Jean-Paul Sartre, la hiena estilográfica, no saludó la execrable carnicería: hasta aprovechó la efusión de sangre para afiliarse al Partido Comunista. (Un mundo saturado de sartrecillos valientes por cuenta ajena, ¿se imaginan? El infierno, entonces sí, serían los otros). No irán a estas alturas a pensar que Kim Il Sung no cantó victoria por ese ominoso fracaso:

    El pueblo coreano ha conseguido un triunfo heroico en estos tres años de lucha contra el agresor armado, el imperialismo yanqui,

    dicen que dijo, y para celebrarlo el Sol que Viene convirtió Corea del Norte en el impenetrable y tétrico agujero negro que sigue siendo: selló las fronteras (más aún cuando vio la deriva de la China postmaoísta y la desaparición de la URSS: ¡tenía razón! ¿Internacionalismo? ¡El comunismo es un hermetismo!); erigió un universo concentracionario mezcla de gulag soviético y laogai chino (1'5 millones de muertos); sometió el Partido a repetidas purgas (100.000 muertos); apostó de lleno por la militarización (con el Songun, la política que pone el Ejército por encima de todo, comiéndose el 20-25% del PIB); practicó el terrorismo en el extranjero (ataque al palacio presidencial surcoreano de 1968 –30 terroristas muertos–, atentado de Rangún contra miembros del Gobierno surcoreano en 1983 –16 muertos, cuatro de ellos ministros surcoreanos–, voladura de un avión surcoreano en 1987 –115 muertos–...); patrocinó grupos terroristas extranjeros (palestinos, filipinos; el Ejército Rojo Japonés...); devastó minuciosamente la economía pero se las apañó para dotarse de armamento atómico (según la CIA, consiguió la Bomba ya en 1993) y saturó el paisaje y al paisanaje con su infausta figura ventruda:

    Para finales de los 80, Kim se había dedicado más de 34.000 monumentos. Su retrato está expuesto en los espacios públicos de todo el país, en todos y cada uno de los hogares y en la mayoría de las prendas de vestir. El calendario se reconfigurará para que empiece el año de su nacimiento (1912), denominado Juche 1. Su cumpleaños será declarado fiesta nacional.

    (...) El 70º cumpleaños de Kim se celebró por todo lo alto, con la inauguración de la Torre Juche y del Arco del Triunfo. La torre es una versión a gran escala del Monumento a Washington y consta de 25.550 bloques de granito, uno por cada día de los 70 años de vida de Kim. El arco es una versión a gran escala del Arco del Triunfo de París (...) El mismo día fue inaugurado el Estadio Kim Il Sung (...).

  5. #5
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado sigue Kim Il Sung

    Año Juche. Torre Juche. Juche. ¿Qué es eso? Eso, nunca mejor dicho, es la ideología oficial de Corea del Norte, inserta en su Prostitución, claro que pergeñada por Kim Il Sung, porque aquí el señor, a más de asesinazo y gran tirano, fue pensador... ¡de pluma suelta!: por ahora sus obras completas constan de 93 volúmenes. Unas obras completas que no son sino una "biblioteca sobre la Idea Juche", según puede leerse en este breve de la abyecta, mamporrera agencia oficial KNS.

    La Idea Juche sostiene que el hombre es el centro del universo y que sus poderes para transformar el universo son (...) ilimitados, siempre que sea depositario del auténtico liderazgo político y actúe en función de los principios correctos.

    (Kevin Williamson, The Politically Incorrect Guide to Socialism, Regnery, Washington DC, 2011, ed. electrónica, pasaje 1.683).

    Siempre que ese hombre sea el Sol que Viene, pues. Orwell se nos volvería a morir. De asco.

    En la Idea Juche, ese pensamiento supuestamente científico [el socialista, ya saben] tiene tres componentes. Está el chaju, la independencia política; el charip, la independencia económica (un concepto no muy diferente del swadeshi gandhiano), y el chawi, la enérgica política de defensa. Por lo que hace a la independencia política, la idea de que el norcoreano de a pie [¡nunca mejor dicho, en ese paraíso atrasista!] tenga algo que decir sobre los asuntos de Estado es claramente anatema (...), y el chaju, si algo significa, es la manera telegráfica de referirse al nacionalismo norcoreano. Igualmente, poco hay que decir acerca del chawi: Corea del Norte se muestra especialmente enérgica en sus operaciones militares: aterroriza a sus vecinos, torpedea barcos [extranjeros] y usa su arsenal nuclear como herramienta para el chantaje.

    (K. Williamson, ob. cit., pasajes 1.729 y 1.735).

    Juche (= "la cuestión principal"), más que un pensamiento, es la innecesaria coartada para el absoluto sometimiento, para la aniquilación del ser humano, devenido masa amorfa que brama o calla según ordene el Amo. La propaganda oficial insta a los norcoreanos a ser "un solo pensamiento y una sola voluntad bajo la dirección del líder supremo". "Pensad, hablad y obrad como Kim Il Sung y Kim Jong Il", ese par de (contra)dioses sañudos. Igual alguno habría de pasarse por Pyongyang, a que le expliquen por lo menudo la diferencia entre autoritarismo y totalitarismo. Me parece una buena idea, soy franco.

    Juche, la filosofía oficial de Corea del Norte, es la décima religión del mundo, con 19 millones de fieles, según la web Adherents. Supera al judaísmo, al jainismo, a la fe bahai (...) No está mal para una religión que no es considerada como tal por sus seguidores. Si tú le dices a un norcoreano leal que Juche (...) es una religión, lo mismo te da un puñetazo en tu desvergonzada y herética boca. "Juche –puede que diga– NO es en absoluto una religión. ¡Por todos los cielos, nosotros somos ateos!". Entonces, quizá te explique cómo es que el camarada Kim Il Sung, fundador de Juche (...), yace en el Sagrado Templo de Juche, junto a carteles que rezan: "¡El gran líder Camarada Kim Il Sung siempre estará con nosotros!".

    "Si la religión es un pato, dice Tom Belke, autor de Juche: un análisis cristiano de la religión oficial de Corea del Norte, Juche hace cuac-cuac. En su intento por alejarse de la religión, Corea del Norte no ha hecho sino meterse de lleno en ella. "Tiene sus lugares sagrados, sus ceremonias, su sistema exclusivo de creencias", señala Belke. "Es algo que precisan todos los credos".

    Kim Il Sung, este odioso pseudodiós de Caco y caca, murió el 8 de julio de 1994. ¿De puro viejo e infartado, el Inmortal Presidente Eterno? No jodamos. Pues igual no. Igual el cuervo le sacó los ojos:

    El 28 de junio Corea del Norte y Corea del Sur acordaron celebrar una cumbre en Pyongyang entre el 25 y el 27 de julio. Sería el primer encuentro de este tipo desde la división de la península, en 1945.

    Sin embargo, Kim murió súbitamente en su villa campestre el 8 de julio de un ataque al corazón "debido a fuertes tensiones mentales". Todas las conversaciones programadas quedaron suspendidas. El funeral de Estado tuvo lugar el 18 de julio, y acto seguido se decretó duelo nacional por espacio de tres años.

    Posteriormente se dijo que la muerte de Kim se produjo durante una acalorada discusión entre éste y su hijo Kim Jong Il. Las sospechas sobre las circunstancias del óbito se acrecentaron al conocerse que Kim Jong Il se negó durante largo tiempo a permitir el acceso de los médicos a la habitación de su padre. Aún más preguntas emergieron cuando se estrellaron dos de los cinco helicópteros encargados de trasladar el cuerpo (...) a Pyongyang, a resultas de lo cual murieron los médicos y guardaespaldas que iban a bordo; del resto de la comitiva no se volvió a tener noticia.

    Se dice que Kim Jong Il ocultaba a su padre la gravedad de la hambruna [¿tres millones de muertos? ¿canibalismo?] y de la crisis económica que asolaban el país, y que se oponía a la reunificación con el Sur.


    A Kim Il Sung le sucedió, sí, su hijo Kim Jong Il. O sea que puede que, verdaderamente, Corea del Norte sea un reino. El primero de los comunistas. (La Cuba castrista, siempre chupando rueda, siempre imitando lo peor, ha sido el segundo). Kim Il Sung y Kim Jong Il, de tal palo tal astilla, la peste y el cólera, abajo esa moral y no perdamos la desesperanza, que diría el personaje de Imre Kertész. "¿Cuántas posibilidades había de que Kim Il Sung, la mera definición de monstruo en política, tuviera un monstruo igual o peor que él al que legar su imperio?", se pregunta Kevin Williamson en La guía políticamente incorrecta del socialismo, que no está traducida porque nuestras grandes editoriales es que no dan abasto con tanto panfleto de nuestra indignada ultraizquierda liberticida.

    Al menos una. La que final, letalmente contaba, le contarían las víctimas si pudieran.



    MARIO NOYA, jefe de Suplementos de LIBERTAD DIGITAL.

  6. #6
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado La "dolce vita" del "Querido Líder"

    El caudillo de Corea del Norte es un excéntrico vividor cuyo gusto por la opulencia sólo es comparable con su tiranía

    Mientras los norcoreanos sobreviven a duras penas con 200 gramos diarios de arroz, maíz y repollos, su caudillo, Kim Jong-il, se entrega a la “dolce vita” cuando no está demasiado ocupado lanzando misiles sobre sus vecinos o estallando bombas atómicas. Según las últimas revelaciones de la Inteligencia surcoreana, difundidas por el “Financial Times”, el paupérrimo país comunista ha añadido delfines chinos, caniches franceses y afrodisíacos africanos a sus importaciones de lujo, que se acumulan en sus puertos junto a la ayuda humanitaria que necesita urgentemente un cuarto de sus 24 millones de habitantes.

    Frente a la miseria que reina en el campo, donde los norcoreanos lavan la ropa en los ríos y talan árboles para calentarse con hogueras por falta de electricidad, una tienda de Pyongyang vende artículos de lujo, como ropa y bolsos de Chanel y Armani, medicinas, muebles y comida, para la élite de la capital que forma parte de la cúpula de este régimen estalinista.

    Con tales prebendas, Kim Jong-il se asegura la lealtad del Ejército para dirigir con puño de hierro este país, el más hermético y aislado del mundo pero donde él vive a cuerpo de rey. El “Querido Líder”, como lo ha bautizado la propaganda oficial en uno de sus habituales arrebatos de megalomanía, es un excéntrico “bon vivant” cuyo gusto por la opulencia sólo es comparable con su tiranía y endiosamiento.

    Con un exquisito paladar que sabe degustar el mejor coñac francés, compraba más de medio millón de euros anuales en botellas de Hennessy y Paradis en los 90, coincidiendo con la “Gran Hambruna” que se cobró hasta dos millones de muertos. En la actualidad, y debido al embargo internacional por sus ensayos atómicos, se abastece de China a través de la ajetreada frontera sobre el río Yalu en Dandong. En la primera mitad de este año, Corea del Norte importó del gigante asiático 34 millones de euros en alimentos, pero también 7,5 millones en coñac, whisky, cerveza japonesa y cigarrillos Marlboro.

    Ajeno al sufrimiento de su pueblo, Kim Jong-il utiliza palillos de plata para comer la langosta más deliciosa y el “sushi” más fresco, que le llevan desde la costa cada día en helicóptero cuando viaja en su tren blindado porque tiene miedo a volar. Así lo observó el diplomático ruso Konstantin Pulikovsky cuando se desplazó con él desde Pyongyang hasta Moscú. Tal y como relata en su libro “Orient Express”, en el convoy también le acompañan bellas “maquinistas” que confirman su reputación como mujeriego y coleccionista de amantes.

    Según las malas lenguas que lo ridiculizan, es un cinéfilo voraz que atesora más de 20.000 películas en su videoteca, donde tienen un lugar destacado las sagas de James Bond y de Viernes 13. A tenor de la propaganda, es un hombre culto y refinado que visita con frecuencia el Instituto de Cine de Pyongyang y ha dictado 590 directrices sobre el séptimo arte. Pero en 1978 llegó a secuestrar a un director surcoreano, Shing Sang-ok, y a su esposa, la famosa actriz Choi Un-hee, para que rodaran “Pulgasari”, una versión comunista de “Godzilla”. Por supuesto, ambos escaparon de sus garras aprovechando un viaje por Europa.

    Desde internet, por cierto censurado, hasta ingeniería de presas, Kim Jong-il sabe de todo y su retrato está omnipresente como si fuera una reencarnación con ojos rasgados del “Gran Hermano” de Orwell. Pero, a sus 69 años, se recupera de un infarto cerebral que sufrió en el verano de 2008 y podría estar preparando su sucesión el próximo mes de abril, coincidiendo con el centenario del nacimiento de su padre y fundador de Corea del Norte, el “Presidente Eterno” Kim Il-sung. Todo apunta a que su heredero será su hijo menor, Kim Jong-un, quien no llega a la treintena pero hace gala de un carácter más fuerte que el mediano, el afeminado Jong-chol, y el mayor, Jong-nan, quien dejó a la familia en ridículo cuando fue arrestado intentando entrar en 2001 en Japón con un pasaporte falso para visitar el parque Disneyland de Tokio.

    En caso de que, finalmente, se jubile como dictador, Kim Jong-il podrá relajarse jugando al golf y, como asegura la propaganda, seguir metiendo varias bolas directamente en el hoyo con su “drive”. Al igual que su “dolce vita”, será un retiro dorado para uno de los más crueles sátrapas del mundo.

    Pablo M. Díez, en ABC.es

  7. #7
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Reino de mentiras

    Este artículo fue publicado por el diario norteamericano The Washington Post en junio de 2010 y lo reproducimos ahora por su interés.

    Todo en Corea del Norte, empezando por el lugar de nacimiento de su líder, es mentira. Pyongyang lleva más de 60 años sin publicar una relación completa u honesta de indicadores económicos. Sus libros de Historia simplemente inventan los acontecimientos. De manera que no es fácil descorrer el telón de la dinámica interna del propio régimen.

    Pero los académicos y los funcionarios de la Administración surcoreana informan de visiones fugaces recientes. Tras mucho retraso, el tercer hijo de Kim Jong-il, Kim Jong-un -que tiene fama de ser una réplica de su padre-, ha sido elegido sucesor. El príncipe heredero es joven e inexperto, lo cual parece ser la idea. El cuñado de Kim Jong-il ha sido designado una especie de guardián o regente. En caso de muerte de Kim Jong-il, la vieja guardia de Corea del Norte -unas pocas docenas de burócratas y generales anónimos de setenta y tantos u ochenta y tantos años- se quedará al mando.

    El régimen norcoreano tiene parte de organización política estalinista, parte de dinastía y parte de mafia familiar. Los capos dependen de la autoridad del líder para garantizar su supervivencia y sus Rolex, pero también aspiran a controlarle, especialmente durante una transición en el poder.

    El entramado norcoreano viene siendo uno de los premios gordos. Ingresa la divisa a través del tráfico de estupefacientes, la falsificación de dólares, la venta de armas y tecnología nucleares y un fructífero sistema de extorsión humanitaria. El brazo ejecutor de la mafia consta de 1,5 millones de soldados, arsenales químicos, biológicos y nucleares, y alrededor de 13.000 cañones de artillería apuntando al centro urbano de Seúl. Entre 1998 y 2008, Corea del Sur intentó comprar su seguridad con 2.200 millones de dólares en efectivo. Esta política de cajero automático era fabulosamente transparente para ambas partes. La cumbre de las dos Coreas de 2000 se retrasó porque una transferencia de 500 millones de dólares en líquido no llegó a tiempo a una cuenta bancaria norcoreana.

    Durante una década, esta estrategia fue eficaz -para Seúl-. Las pruebas balísticas y nucleares periódicas y las provocaciones militares hicieron las veces de recordatorios de que tenían que seguir llegando cheques. Los gobiernos surcoreanos se prestaron por completo, esperando evitar la inestabilidad casi a cualquier precio. Fue la prueba perfecta de una política de diálogo impaciente y soborno preventivo, que al ponerse en práctica, alentó y recompensó la extorsión, la proliferación armamentística y los efectos desestabilizadores de los berrinches norcoreanos.

    La elección del presidente surcoreano Lee Myung-bak en 2007 supuso un cambio. La política del cajero automático acabó bruscamente. El Sur ha prometido suculentos pagos sólo si Corea del Norte abandona su programa nuclear. Pero teniendo en cuenta que los norcoreanos no se rebelaron cuando millones morían de hambre a mediados de la década de los 90, es difícil imaginar que la presión económica vaya a tumbar por sí sola a un régimen totalmente falto de escrúpulos al que le importa un comino la opinión mundial o las vidas de su propia población.

    Lo más frágil del régimen norcoreano es la estructura de engaño que lo sustenta. Su principal vulnerabilidad es interna e ideológica. Su propaganda apela al nacionalismo y al orgullo racial. Pero el régimen ha convertido a Corea del Norte en el hazmerreír, al tiempo que la otra Corea es la envidia del mundo. Aparenta socialismo, pero Corea del Norte está gobernada por una clase privilegiada de excesos inimaginables.

    Además de una política de aislamiento económico, sería digno de intentarse una política de denuncia ideológica paciente emprendida por Corea del Sur y Estados Unidos. Por ejemplo, reparto clandestino de transistores y teléfonos móviles, denuncia en imágenes de los gulags, libros de Historia en memorias flash destinadas a los que tienen una educación e información acerca de la decadencia de la élite destinada a la gente corriente.

    Las opciones restantes han fracasado. Deberíamos probar si el régimen norcoreano sabe sobrevivir al colapso de sus mentiras.

    Michael Gerson, en El Mundo

  8. #8
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Mucha calma

    Es un momento delicado. El tirano norcoreano Kim Jong Il ha muerto dejando un país nuclearizado y extremadamente pobre en manos de su joven e inexperto hijo. Ha ocurrido justo la semana en la que Estados Unidos presumiblemente estaba dispuesto a enviar de nuevo alimentos a los casi dos millones de desnutridos que hay en el país. Un paso que Washington pretendía dar para asegurar que las cosas se mantuvieran en relativa calma durante el próximo año electoral, alejando la posibilidad de embarcarse en alguna crisis imprevista. Con la muerte de Kim Jong Il los deseos de Obama siguen siendo los mismos: estabilidad en la península coreana.

    La administración norteamericana no quiere allí sustos; no quiere luchas internas que pueda desestabilizar el país; no quiere una primavera norcoreana; no quiere enfrentamientos entre las dos Coreas; no quiere verse obligado a tomar cartas en el asunto. No ahora, con la que está cayendo y a las puertas de año electoral. Y cuenta con el apoyo de China. Pekín tampoco va a permitir el colapso de un país por el que decidió apostar y apoyar, con el que ha incrementado notablemente sus compromisos económicos en los últimos tiempos y que, por lo tanto, está dentro de sus intereses. Pekín de hecho ha afirmado que apoyará esta transición.

    Paradójicamente este escenario –la continuidad del régimen con una sucesión o regencia sin sobresaltos– es el mejor posible, al menos hoy en día y a pesar de que sea el pueblo el que continúe sufriendo las consecuencias de esta perversa dinastía. El peor de los casos sería la desestabilización del régimen como consecuencias de luchas internas por el poder, con la posibilidad de que se desencadene una guerra civil y haya un vacío de poder. ¿Quién tendría entonces el control sobre el enorme arsenal nuclear? Las armas incluso podrían desaparecer en el mercado negro.

    Mientras, se especula sobre quién es Kim Jong Un, sobre si es un fan del baloncesto o si estudió en Suiza. Pero nadie a ciencia cierta sabe mucho de él, ni su edad exacta que según los medios varía entre los 26 y los 30, ni la naturaleza de su ideología, y ni siquiera la exacta pronunciación de su nombre. Pero todos coinciden en afirmar en que su juventud es un impedimento para que tome de forma efectiva las riendas del país. Quizás lo que más le convenga a él y al país en este momento sería una regencia. Y aquí salta la figura de su hermana, Kim Kyong Hui, nombrada general en septiembre de 2010, y la de su marido, Jang Seong Taek, para algunos analistas el número dos del país. Podrían ser ellos los que tutelaran el poder en el futuro más inmediato.

    Pero al fin y al cabo, todo son especulaciones sobre este opaco régimen del que se desconoce casi todo. Habrá que esperar y, sobre todo, tener mucha, mucha calma.

    GEES, Grupo de Estudios Estratégicos. En LD

  9. #9
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Las fuerzas de la naturaleza

    Hacía tiempo que el mundo no había visto una desmesura como la que hubo la semana pasada, tras la muerte de Kim Jong Il. Fue un festival de despropósitos que recordaremos durante décadas. La televisión norcoreana llegó a explicar que incluso la naturaleza se había sumado al luto por la muerte del dictador: las placas de hielo del lago Chon se resquebrajaron con un sonido especial, como nunca en la historia. El lago está en el Paektu, la montaña donde oficialmente nació Kim Jong Il (porque la realidad es que nació en Siberia, donde su familia se escondía durante la invasión japonesa). La nieve, la lluvia, todo lo que ha pasado estos días ha sido vendido oficialmente como una manifestación de tristeza de la Madre Tierra. Impactantes, las imágenes de los soldados lamentando la muerte del Amado Líder mientras soportaban, impertérritos, la tormenta de nieve que les caía encima, sin protegerse... ¡Les importaba un pito acabar enterrados, ante la pena de saber que el Gran Dirigente había muerto!

    Y, cuando la nieve dejó de caer y una mañana apareció el sol, la Agencia Central de Noticias de Corea explicó que la claridad iluminó mágicamente una inscripción en la roca: "Paektu, montaña sagrada de la revolución. Kim Jong Il". El colmo, la descripción que la agencia hace del vuelo de una grulla en torno a la estatua de Kim Il Sung –fundador de la dinastía y padre de Kim Jong Il– que hay en la ciudad de Hamhung, en el nordeste del país: "El martes, en torno a las 21.20 se vio como una grulla manchú voló tres veces en torno a la estatua antes de pararse en un árbol. Se quedó ahí un rato mientras inclinaba la cabeza en señal de reverencia y acto seguido elevó el vuelo en dirección a Pyongyang". Narradas con esa aura bíblica, las noticias toman un tono milagroso. Traten de leer la noticia de la grulla manchú con la voz, la lentitud y las pausas del profesor Sebastià d'Arbó.

    A todo eso tenemos que añadir que todos los norcoreanos tienen la obligación de inclinarse tres veces al día para honrar a Kim Jong Il. Evidentemente, las muestras de dolor tienen que hacerse en público, para que los conciudadanos las vean y quede clara la fidelidad a la dinastía marxista. Es ese el motivo de todas esas exhibiciones de duelo que hemos visto estos días, con llantos exagerados, grotescos a nuestros ojos, y que hacen pensar en el cine mudo o en las viejas plañideras italianas de las películas, o en las del antiguo Egipto, que acompañaban al cortejo fúnebre y, mientras lloraban y se lamentaban por el muerto, se iban arrancando pelos de la peluca. Pero desde el antiguo Egipto han pasado milenios y hemos aprendido que lo peor que puede hacer un actor que desee ser creíble es sobreactuar. Los únicos que a estas alturas aún no lo han entendido son los norcoreanos (además de Roberto Benigni, claro, pero ese es un caso perdido).

    Quim Monzó, en La Vanguardia

  10. #10
    Fecha de Ingreso
    08 ene, 07
    Mensajes
    9,918

    Predeterminado Corea del Norte castiga a quien no lloró la muerte de Kim Jong Il

    El duelo por el difunto "querido líder" de Corea del Norte, Kim Jong-Il, ha terminado y las autoridades de Corea del Norte comienzan a enviar a campos de trabajo a los ciudadanos que no mostraron suficiente tristeza por su muerte.

    Según señala el rotativo NK Daily, cuya sede está en Corea del Sur, señala que los funcionarios del Gobierno estaban enviando a campos de trabajo a todo el que no participó en los actos organizados por la muerte de Kim Jong Il. Asimismo, los ciudadanos que acudieron a los mismos pero que no lloraban lo suficiente o el llanto no parecía natural también han sido enviados a campos de trabajo. El período mínimo de cada condena es de seis meses.

    Además, según el diario, fueron detenidos los que habían tratado de salir de Corea del Norte durante el período de duelo por el "querido líder", e incluso para aquellos que utilizaron teléfonos móviles para llamar. En 2011 salieron de Corea del Norte al Sur cerca de 2.700 personas.

    El rotativo asegura que los críticos del sistema dinástico del país, que vio a Kim Jong Il sustituido por su hijo Kim Jong Un, estaban siendo desplazados ​​con sus familias a zonas remotas. Kim Jong Il murió de un paro cardíaco el 17 de diciembre a la edad de 69, dejando el futuro de uno de los países más pobres del mundo no está claro.

    Agencias-La Gaceta

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •  


Archivo  •  España  •  Hispanoamérica  •  Stop Yihad  •  Foros  •  Los blogs  •  Constitución Europea  •  El reloj de la malaria  •  Fórrum
Site Meter RSS  •  OPML  •  XHTML 1.1  •  CSS  •  508

© 2004-2012 liberalismo.org