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Ambistror
24/03/2007, 09:23
Los vegetarianos afirman que el sistema digestivo del hombre no está preparado para la ingesta de carne, que le perjudica.
Desde el punto de vista histórico es esto así ?

etrusk
30/04/2007, 19:57
No acabo de entender, si no esta preparado como es que comemos la carne y no morimos?

Por otro lado no conozco ningún pueblo desarrollado 100% vegetariano, por algo será ;) ?

Ambistror
01/05/2007, 00:00
Gracias Etrusk

sive
01/05/2007, 14:27
Algún antepasado nuestro debió ser básicamente fructívoro, eso explicaría
por qué somos una de las pocas especies terrestres que no son capaces de
sintetizar vitamina C.

El cuerpo humano, el de todos los animales en realidad, es muy ahorrativo. Si
el mecanismo metabólico que le permite sintetizar una sustancia deja de ser
necesario, se atrofia.

Es lo que le sucedió al antepasado fructivoro que mencioné (fuera cual fuera).
En cuanto dejaron de ser necesarias las rutas metabólicas capaces de
producir vitamina C, por estar ésta abundantemente en la dieta, fueron
perdiendo, generación tras generación, esa capacidad, y sus organismos
invirtieron los recursos libres en cualquier otra capacidad más útil para la
supervivencia.

El hombre actual lleva muchísimas generaciones siendo omnívoro. Se ha
adaptado a esa dieta, ha evolucionado con ella y ahora no podemos eliminar
la carne y el pescado de nuestra dieta sin condenarnos a determinadas
carencias nutricionales.

Igual que nuestra incapacidad para producir vitamina C nos obliga a tomar
fruta y vegetales, algunas proteínas (por ejemplo) que también son esenciales
para nosotros apenas existen en alimentos que no sean de origen animal.

Si algo demuestra la ciencia (yo diría que 'algo' no es precisamente la palabra)
es justo lo contrario de lo que defienden los vegetarianos.

Evolutivamente, además, y ya etrusk lo ha comentado de pasada, si
realmente comer carne no nos beneficiara, los pueblos que prescindieran de
ella se habrían impuesto (y con ellos, sus genes) a los demás.

agente t
01/05/2007, 19:11
Las especies de las que ha evolucionado el Homo Sapiens no sólo eran omnívoras sino que está documentado que practicaban el canibalismo.

Ambistror
01/05/2007, 23:24
Gracias por los comentarios compañeros.

Cubus
07/05/2007, 19:40
Pekín, 4 abr (EFE).- Un paleontólogo chino mantiene que el hombre proviene de una especie de gusano que vivió en la tierra hace 530 millones de años, teoría que ha sido respaldada por científicos británicos, japoneses y norteamericanos.
Según Shu Degan, profesor en la Universidad de Xian (provincia septentrional de Shaanxi), su teoría rebate la noción tradicional de la evolución del ser humano, que considera que el hombre proviene de una especie animal vertebrada y prehistórica.

"Mi hipótesis se basa en modernos estudios zoológicos. El origen de los vertebrados y, como consecuencia, del hombre, requiere el estudio de fósiles invertebrados", asegura Shu, cuya teoría ha llamado la atención de la prestigiosa revista norteamericana "ciencia".
Shu encontró el material para su teoría en el yacimiento arqueológico de Chengjiang (provincia meridional de Yunnan), famoso por sus fósiles de animales prehistóricos como los peces sin mandíbula de Haikou y Kunming.
Aunque lo que atrajo la atención de Shu fueron los fósiles de gusanos, vetulicolianos y yunnanozoans, que existieron en la tierra en la misma época que los peces sin mandíbula, hace unos 530 millones de años.
"Los hallazgos de gusanos, antepasados de los primeros vertebrados, deuterostomes, añade un eslabón más a los tradicionales cuatro pasos de la evolución animal y humana", subraya el paleontólogo chino.
Tras estudiar más de 1.400 fósiles de gusanos, Shu concluyó que "los gusanos son una especie primitiva de vertebrado, sin columna vertebral y con diferencias notables en la piel, músculos, sistema respiratorio y nervioso".
Según la teoría tradicional, la evolución de los vertebrados se divide en cuatro pasos, en los que el primero está protagonizado por los deuterostomes, considerados hasta ahora el origen de los primates y del ser humano.
A pesar de contar con el reconocimiento de sus colegas en el extranjero, Shu reconoce que "su teoría aún es una hipótesis, que tiene que ser examinada, revisada y juzgada a la luz de los datos históricos y científicos".

sive
07/05/2007, 21:31
Pekín, 4 abr (EFE)...

¿Somos unos gusanos?

Pues... ahora lo comprendo TODO.

:D

Ambistror
08/05/2007, 00:19
Es una alegría que cada día se sepa un poco más de nosotros. Me estoy leyendo un librito de Marvin Harris sobre antropología general.
Espero que aprendamos todo cuanto podamos de la historia.

agente t
10/05/2007, 20:13
Lee todos los que puedas del autor. Es una delicia.

agente t
24/09/2009, 17:57
Estoy persuadido de que las sociedades humanas y sus instituciones son productos de la Selección natural operando a esa escala. Como tales, las sociedades e institucione son parte de la naturaleza que hay que estudiar y apreciar, como ocurre en toda ciencia natural. Al mismo tiempo, la evolución está por encima de la razón, como intento e intentaré explicar. Eso hace que ese estudio sea siempre incompleto y quede el misterio y la admiración por las instituciones sociales al igual que un biólogo, por la misma razón, siente admiración por los seres vivos.

Aunque, como evolucionista uno comprende que la naturaleza dista mucho de ser idilica, que unas especies desplazan a otras, Esa visión de respeto y estudio inquisitivo del biólogo evolutivo ante la naturaleza es la postura que debería tener un sociólogo ante las instituciones humanas. el lugar de dedicar su vida a denigrarlas y a inventar el como sustituirlas desde el puesto de Ingeniero Jefe. Es por tanto un Darwinismo Coservador.

http://darwinismoconservador.blogspot.com/

Citizen
28/09/2009, 00:33
Los vegetarianos afirman que el sistema digestivo del hombre no está preparado para la ingesta de carne, que le perjudica.
Desde el punto de vista histórico es esto así ?

No es broma, es verdad.
Ni la longitud de su intestino, ni su producción endógena de enzimas son adecuadas para la digestión de carne fresca, recién cazada.
Pero después del consabido oreo, macerado, curado o cocinado, sí que podemos digerir generalmente la carne.
También hay otros trucos, como adjuntar pepinillos al Steak Tartare. Hay diferencias entre carne y pescado.
Los diferentes grupos sanguíneos, tambien implican una diferente flora bacteriana. Generalizando, el grupo "0" universal, es mas carnívoro. El grupo "A", mas compatible con las verduras. Pero sobre gustos, no hay nada fijo escrito.

Citizen
28/09/2009, 01:07
[QUOTE=agente t;115586]Estoy persuadido de que las sociedades humanas y sus instituciones son productos de la Selección natural operando a esa escala. Como tales, las sociedades e institucione son parte .......


El Ser Humano está empeñado en subvertir exponencialmente el Orden Natural.
Estamos progresando adecuadamente hacia un destino incierto.
Los valores y equilibrios, incluso como especie biológica, han sido arrollados por la apisonadora tecnológico-consumista, sin pensar siquiera un momento si nuestra aura es mas o menos trascendente que la de un delfín, un gusano o un marsupial.
(Si alguien se interesa, puede empezar por una cámara Kirlian).

Existe la creencia generalizada de que la evolución o el progreso se repiten circularmente. Eso incluye los ciclos económicos. NO ES CIERTO.
La curva es una ESPIRAL, exponencialmente cada vez mayor, y cuya última derivada apuntará al infinito, a no ser que se corrija la tendencia.
!Toma ya formulita¡

Puesto en claro:
La situación tiende a empeorar mas o mucho mas, esto no lo arregla ni ZP ni Obama, ni Aznar que volviese. Quizá Espe o Merkel, quizá por ahí pudiese corregirse algo la tendencia, quizá.

agente t
28/09/2009, 18:27
[QUOTE=agente t;115586]Estoy persuadido de que las sociedades humanas y sus instituciones son productos de la Selección natural operando a esa escala. Como tales, las sociedades e institucione son parte .......


El Ser Humano está empeñado en subvertir exponencialmente el Orden Natural.
Estamos progresando adecuadamente hacia un destino incierto.
Los valores y equilibrios, incluso como especie biológica, han sido arrollados por la apisonadora tecnológico-consumista, sin pensar siquiera un momento si nuestra aura es mas o menos trascendente que la de un delfín, un gusano o un marsupial.
(Si alguien se interesa, puede empezar por una cámara Kirlian).

Existe la creencia generalizada de que la evolución o el progreso se repiten circularmente. Eso incluye los ciclos económicos. NO ES CIERTO.
La curva es una ESPIRAL, exponencialmente cada vez mayor, y cuya última derivada apuntará al infinito, a no ser que se corrija la tendencia.
!Toma ya formulita¡

Puesto en claro:
La situación tiende a empeorar mas o mucho mas, esto no lo arregla ni ZP ni Obama, ni Aznar que volviese. Quizá Espe o Merkel, quizá por ahí pudiese corregirse algo la tendencia, quizá.

No creo que casen evolución y geometría. Tampoco son lo mismo evolución histórica y genética.

agente t
27/11/2009, 20:27
Por qué la evolución es verdadera
Por Jorge Alcalde

Es posible que en la Europa de hoy en día no sea muy necesario pertrecharse de una batería de argumentos para defender los postulados de la Teoría de la Evolución. Al fin y al cabo, en el Viejo Continente el creacionismo y sus ramificaciones (ideologías defensoras del origen no natural de las especies y contrarias a las tesis de Darwin) no pasan de ser un exotismo. No ocurre aquí como en Estados Unidos, donde las creencias antievolucionistas han llegado a poner en jaque la enseñanza de la biología en las aulas.

Sí, es cierto que el legado de Darwin, avalado incluso por la Academia Pontificia de las Ciencias, está a salvo de ataques creacionistas en nuestros lares. Pero, en el caso concreto de España, la amenaza es otra. El inexorable deterioro de la enseñanza de las ciencias y el desdén con el que éstas suelen tratarse en los programas de instrucción pública terminan por relegar el vasto repertorio intelectual del darwinismo a un mero eslogan (erróneo para más inri): "El hombre desciende del mono".

He tenido oportunidad de ver docenas de veces cómo los viejos tópicos sobre la evolución se repiten de manera automática en las nuevas generaciones de estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad. Se sigue pensando que la evolución es una especie de correa de transmisión de caracteres que se heredan, que la función hace al órgano, que existen eslabones perdidos, que el hilo que nos une con nuestros antepasados primates es lineal. Apenas se introducen conceptos como azar, selección natural y genética evolutiva.

No en vano, la ciencia evolucionista suele llamarse darwinismo, lo que constituye una injusta metonimia: Darwin no sabía nada de genética de poblaciones, de biología molecular ni de la mayor parte del registro fósil humano, descubierto tras su muerte. El evolucionismo es al darwinismo lo que la cosmología contemporánea al newtonismo.

Así las cosas, apetece que triunfe un libro como éste, en el que Jerry A. Coyne desgrana con solvencia lo que hoy deberíamos explicar a nuestros jóvenes sobre la teoría de la evolución. Él lo hace, es cierto, desde la trinchera anti-creacionista, y por ello algunas de sus ideas no se entenderán como justificadas en nuestro entorno intelectual. Pero, salvada la distancia de contextos, el libro sirve un excelente menú de argumentos para entender por qué somos como somos: tan distintos a las mariposas, las lechugas y los leones marinos, pero tan íntimamente unidos por una historia común y un ancestro compartido hace 3.800 millones de años.

Coyne se adentra en las maravillas del registro fósil más reciente (no le da tiempo a recoger, por motivos obvios, los últimos hallazgos de Ardipithecus), explora la huella que la evolución de las especies ha depositado en el ADN de la mano de la genética de poblaciones, busca en los organismos vivos restos vestigiales de antepasados extintos (el apéndice o los músculos piloerectores humanos, sin ir más lejos) y nos sorprende con alguna provocadora idea de por qué el sexo ha triunfado como estrategia evolutiva en la mayoría de las especies vivas (entre otras cosas, porque las que eligieron reproducirse de otro modo están mayoritariamente muertas).

Es posible que libros como éste no sean suficientes para afrontar el gran reto que la educación de la ciencia tiene por delante: el de –como ha escrito Ian McEwan– encontrar una historia de interés general con el poder, la simplicidad y el atractivo precisos para competir con las viejas historias que siguen dando sentido a las vidas de la gente. La selección natural, la lucha por la supervivencia, la adaptación de todos los organismos que en el mundo han sido a entornos hostiles, la transmisión genética de los valores de más dotados, el pasado común de las especies... puede que sea esa historia capaz de desafiar al poder de ilusión que generan los sistemas de pensamiento basados en los sobrenatural. Si es así, este libro es un excelente comienzo

En LD

Citizen
28/11/2009, 00:58
[QUOTE=Citizen;115680]

No creo que casen evolución y geometría. Tampoco son lo mismo evolución histórica y genética.

Lo explicaré de otra manera, burda pero espero que clara.

Todos los organismos vivos, incluídos grupos, se desarrollan impepinablemente siguiendo unas Leyes Naturales, a las que denominamos Fractales. Desde 1975, las Fractales son un concepto matemático y geométrico, que se desarrollan ampliamente por ordenador. Cálculos avanzados, que por ejemplo se usan mucho para construir triángulos fractales con los que se desarrollan los gráficos de la realidad virtual.

Los sociatas pretenden que los periodos de crisis son ciclos circulares. Que se entra y se sale "como siempre en la historia". Es una falacia, no es cierto, al cambiar el momento evolutivo, la salida no tiene porqué repetirse. Lo tengo mas que comprobado haciendo proyecciones de futuro mediante el "T.A.M. estadístico". (Por cierto, creo que de esta no salimos, o salimos muy transformados). Genéticamente, el tiburón ha sido reiterativo durante millones de años. Mientras tanto, otras genéticas han evolucionado exitosamente, pero otras se han extinguido. Me parece que el paralelismo está claro.

Perdón por alargarme. Que conste que he dicho todo esto por su aplicación a la ECONOMÍA y SOSTENIBILIDAD.

agente t
29/11/2009, 10:18
[QUOTE=agente t;115687]

Lo explicaré de otra manera, burda pero espero que clara.

Todos los organismos vivos, incluídos grupos, se desarrollan impepinablemente siguiendo unas Leyes Naturales, a las que denominamos Fractales. Desde 1975, las Fractales son un concepto matemático y geométrico, que se desarrollan ampliamente por ordenador. Cálculos avanzados, que por ejemplo se usan mucho para construir triángulos fractales con los que se desarrollan los gráficos de la realidad virtual.

Los sociatas pretenden que los periodos de crisis son ciclos circulares. Que se entra y se sale "como siempre en la historia". Es una falacia, no es cierto, al cambiar el momento evolutivo, la salida no tiene porqué repetirse. Lo tengo mas que comprobado haciendo proyecciones de futuro mediante el "T.A.M. estadístico". (Por cierto, creo que de esta no salimos, o salimos muy transformados). Genéticamente, el tiburón ha sido reiterativo durante millones de años. Mientras tanto, otras genéticas han evolucionado exitosamente, pero otras se han extinguido. Me parece que el paralelismo está claro.

Perdón por alargarme. Que conste que he dicho todo esto por su aplicación a la ECONOMÍA y SOSTENIBILIDAD.

El positivismo no es extrapolable a la psique humana y por tanto a la economía y a la historia.

agente t
27/04/2010, 18:12
Los chimpancés tienen una relación con la muerte similar a la de los humanos

Científicos escoceses han descubierto que la relación de los chimpancés con la muerte no difiere tanto de la percepción humana como se creía hasta ahora. Esta es la conclusión a la que han llegado después de que un grupo de investigadores grabaran a varios chimpancés acariciando a una hembra moribunda y que permanecieron en duelo varios días después de su muerte. En otra investigación, se ha podido observar a varias hembras llevando los cuerpos sin vida de sus crías durante semanas.

"Varios fenómenos suelen ser considerados como escenarios humanos no compartidos con otras especies, como son la capacidad de razonamiento, habilidades lingüísticas, uso de herramientas y la conciencia de si mismo", ha explicado James Anderson, uno de los científicos de la Universidad de Stirling que lideró uno de los estudios sobre estos simios. "Pero la ciencia ha dado fuertes evidencias de que los límites entre nosotros y otras especies no están tan claramente definidas como muchos pensaban" ha añadido.

En el primer estudio, los empleados del parque escocés de Stirlingshire pusieron cámaras de video para estudiar el comportamiento de los primates ante la muerte de una hembra de más de 50 años llamada Pansy, que tenía una enfermedad terminal. Al entrar en coma, los científicos observaron como los otros miembros de la comunidad permanecían más callados de lo habitual y se quedaban acariciando a la hembra moribunda durante las noches.

Después de su muerte, su hija permaneció al lado de su cuerpo, pese a que nunca antes había dormido en el lugar en el que estaba el cadáver. El resto del grupo evitó pasar por el sitio en el que murió, según informa la BBC en su página web.

"Fuertes vínculos"

El segundo estudio, dirigido por científicos de la Universidad de Oxford, siguió a dos hembras que vivían en libertad en los bosques Bossou de Guinea, África. Ambas cargaban los cuerpos de sus crías muertas y usaban sus colas para espantar a las moscas de los cadáveres.

"Nuestras observaciones confirman la existencia de fuertes vínculos entre las madres y sus crías que persisten, fuertemente, incluso después de la muerte de los hijos”, ha explicado la doctora Dora Biro, de la Universidad de Oxford.

Para Biro, estos dos nuevos estudios ayudarán a entender "la evolución de los orígenes de las percepciones humanas respecto a la muerte" y darán "muchas pistas sobre la forma en la que los chimpancés interpretan el mundo a su alrededor".

Los chimpancés y los seres humanos comparten cerca del 99% del ADN y tienen características tan similares que algunos científicos han llegado a reclamar que los derechos humanos se apliquen también a los simios.

Hoy, en El Periódico de Catalunya

agente t
21/06/2010, 17:04
Los chimpancés actúan como 'pandilleros' y asesinan de forma violenta a sus 'vecinos' por el territorio

El trabajo ha sido desarrollado por científicos de la Universidad de Michigan que han presenciado durante diez años hasta 18 "fatales ataques" entre estas 'bandas' de monos

MADRID. (EUROPA PRESS).- Los chimpancés actúan a modo de bandas callejeras y asesisan de forma violenta a sus 'vecinos' de terrenos colindantes para ganar territorio, de acuerdo con un estudio desarrollado durante cerca de una década en una comunidad de monos de Uganda y que proporcionaría la primera y definitiva evidencia de este comportamiento en los simios de esta tipología.

El trabajo, que será publicado mañana en 'Current Biology', ha sido desarrollado por científicos de la Universidad de Michigan que han presenciado durante diez años hasta 18 "fatales ataques" entre estas 'bandas' de monos y encontraron signos de otros tres perpetrados por miembros de una enorme comunidad de unos 150 chimpancés en Ngogo, en el Parque Nacional de Kibale.

En el verano de 2009, estos chimpancés comenzaron a utilizar el área donde dos tercios de estos eventos tuvieron lugar y llegaron a expandirse hasta en un 22 por ciento del territorio. Así, en la nueva región se alimentaron de sus frutas favoritas, fecundaron y criaron a jóvenes chimpancés.

"No les llevó mucho tiempo mudarse a este área y darse cuenta que habían asesinado a gran cantidad de chimpancés en esa zona. Nuestras observaciones ayudan a resolver cuestiones que desde hace mucho tiempo se desconocían, especialmente las relacionadas con las agresiones entre los grupos de estos monos", ha subrayado el principal investigador del trabajo, John Mitani.

Tanto los chimpancés como los bonobós son los parientes más cercanos del hombre. Los antropólogos conocían que estos se mataban entre sí y sospechaban que era por ganar territorio. "Aunque algunas observaciones previas apoyaban esta hipótesis hasta ahora no hemos tenido una clara y definitiva evidencia del fenómeno", ha indicado el experto.

Una de las profesoras colaboradoras del estudio, Sylvia Amsler, pudo presenciar uno de estos ataques. "Estuvieron patrullando la nueva zona durante cerca de dos horas hasta que pillaron por sorpresa a una manada de hembras. Casi inmediatamente los machos de la manada que invadía el territorio atacaron a las hembras, dos de los cuales tenían crías a su cargo", ha señalado, al tiempo que ha destacado que las crías no son un impedimento para que los machos de la manada las asesinen igualmente, al tratarse de presas más fáciles.

De momento, los expertos desconocen si los machos que invaden nuevos territorios atraen y se quedan con las hembras del territorio invadido, pero sí aclaran las sospechas de que estos ataques se producían como consecuencia de la mano del hombre.

La primera científica que verificó estos ataques entre chimpancés fue la primatóloga británica Jane Goodall que, junto a otros observadores, utilizaba comida para ganarse la confianza de los primates, un comportamiento que, a juicio de algunos investigadores, podría haber influido en la conducta de los homínidos y como consecuencia incrementar estas actitudes violentas.

agente t
12/07/2010, 17:30
Madrid. (EFE).- Los chimpancés son como seres humanos primitivos que se comunican con un lenguaje diferente al nuestro pero que sienten alegría, tristeza, decepción o amor de una forma muy parecida a como sentimos los seres humanos, que compartimos con ellos el 99 por ciento del ADN.

Así de claro lo tiene la directora del Instituto Jane Goodall de Congo, Rebeca Atienza, que desarrolla su actividad como veterinaria en el centro de reinserción de chimpancés de Tchimpounga (Congo) y que asegura, en entrevista a Efeverde, que un deporte como el fútbol - en el que se "lucha" por un trofeo - muestra que también "nosotros" nos parecemos a ellos.

Hace sólo cuatro años que Rebeca, gallega nacida en Ferrol, y el madrileño Fernando Tormo, publicista encargado de las campañas de sensibilización, fueron contratados por la doctora Jane Goodall, quien ha dedicado toda su vida al estudio de los chimpancés.

Los dos coordinan la acogida y reinserción de las crías de chimpancé que la caza furtiva y la tala de árboles dejan huérfanas, y mantienen vivo el mensaje de Goodall, que defiende que todos podemos hacer algo para defender el planeta y a las especies que viven en él y que cada pequeño gesto cuenta.

Mientras paseaba por un mercado, Goodall encontró a la venta una cría de chimpancé, encadenada y desnutrida, que le rozó la cara con el dedo cuando se intentó comunicar con ella a través de los sonidos que había aprendido en la selva.

Este gesto, cuenta Rebeca emocionada, cambió su vida para siempre y la convenció de que proteger a estos animales era a lo que dedicaría todo su esfuerzo. "Hay mucho de Galicia en el Congo, o al menos, yo lo percibo así", cuenta Rebeca al explicar cómo llegó al país africano". "Cuando era pequeña, siempre tuve la necesidad de proteger a los animales y devolverles la libertad, afirma la ferrolana.
A pesar de la distancia, Rebeca asegura que la exuberancia de la vegetación, la lluvia, la humedad y también las supersticiones de la gente le recuerdan a su Galicia natal y le ayudan a sobrellevar la nostalgia, aunque "la familia y la comida son insustituibles".
Fernando, por su parte, tenía claro, gracias a sus viajes, que trabajar en un país africano era lo que le gustaría y encontró el "empujón" que necesitaba para arriesgarse cuando conoció a Rebeca.
Juntos forman un buen equipo. Ella se encarga de la recuperación de los 150 chimpancés huérfanos que acoge el centro y de su complicada reintroducción: hay que buscar una zona con la vegetación adecuada y con las cantidades de comida suficientes, alejada de poblaciones humanas y sin grandes grupos de chimpancés salvajes para evitar luchas por el territorio.
La etapa más importante de la reintroducción para conseguir su adaptación son los dos o tres años siguientes a su puesta en libertad, explica Rebeca Congo debe desarrollar una industria que le permita exportar productos y no sólo importarlos, opina Fernando, porque no puede basar toda su riqueza en el petróleo y en la exportación de la madera tropical que "mata" sus selvas. "Un animal vivo vale más que un animal muerto" añade Rebeca y la alternativa sería el desarrollo de una industria turística.
Con este objetivo el centro va a reintroducir algunos chimpancés (que no pueden volver a la vida salvaje) en unas islas selváticas, en las que esperan poner en marcha un proyecto turístico modelo para demostrar que "cambiar cazadores por fotógrafos" puede ser mucho más rentable para todos.
El objetivo es provocar un cambio de mentalidad y "no sólo en la población local" defiende enérgicamente Fernando al recordar que España es el tercer consumidor mundial de la madera de las selvas africanas: "Todos debemos preguntarnos de dónde vienen los productos que compramos y qué genera que los utilicemos".
Con la intención de transmitir parte de su trabajo y activar conciencias han llegado a Madrid, donde mañana darán una conferencia en el Jardín Botánico, a las 19:00 horas.
Ninguno de los dos se imaginaba hace cuatro años que África les cambiaría su vida y que lo dejarían todo por participar de un proyecto que aseguran "engancha".

Hoy en La Vanguardia

agente t
12/08/2010, 16:58
Los Neandertales convivieron y tuvieron hijos con el Homo Sapiens

Un estudio del Instituto Max-Planck de Leipzig demuestra que ambas especies cohabitaron y se mezclaron

Berlín. (Efe).- El hombre de Neandertal, la especie homínida extinta presumiblemente hace 30.000 años, convivió con los primeros hombres modernos y, de esa relación, hubo descendientes, según un estudio del Instituto Max-Planck de Leipzig (este de Alemania) que adelanta la revista P.M. Magazin.

La publicación divulga una investigación iniciada hace cuatro años por el Instituto y que establece que el Homo Neanderthalensis, que habitó principalmente en Europa y algunas zonas de Asia occidental, no desapareció repentinamente como aseguraban hasta ahora los expertos y que se mezcló con el Homo Sapiens.

En 2006 expertos en evolución antropológica del Max-Planck, liderados por el genetista paleontólogo Svante Pääbo, localizaron huesos en una cueva en Croacia que compararon con restos hallados en Asturias (España) y el sur de Rusia. La novedad llegó para los investigadores al comparar el genoma de los neandertales con el del hombre actual. Así aclararon que parte de la genética de aquella especie homínida de aspecto robusto, 1,65 metros de altura máxima y extremidades cortas aún permanece en el homo sapiens.

"Es seguro que tuvimos hijos con los neandertales", declara Gerd Schmitz, del equipo de investigación del Instituto Max-Planck de Leipzig. El pasado año, Pääbo y su equipo del Max-Planck anunciaron que habían conseguido descifrar en torno al 63 por ciento de los datos genéticos del neandertal.

Los investigadores de Leipzig lograron secuenciar más de 3.000 millones de bases de ADN, tomando como material de partida muestras óseas de seis hombres de Neandertal. La mayor parte del material procedía de un yacimiento en la cueva de Vibndija, en Croacia, de donde se utilizaron los restos de tres neandertales. También se emplearon para el estudio muestras de la cueva de El Sidrón, en Asturias (España), de un yacimiento en Mezmaiskaya, en el sur de Rusia, así como el esqueleto de 40.000 años de antigüedad hallado en el propio valle de Neandertal (Alemania), que dio nombre a la especie. El grupo de Päabo evitó la contaminación del material genético del Neandertal con material genético humano durante el proceso de secuenciación.

Las investigaciones alemanas parten además del supuesto de que el Homo Sapiens y el Homo Neandertalis tienen origen en linajes que se separaron hace por lo menos 400.000 años. Otra de las cuestiones que podrían resolverse, una vez se logre descifrar el genoma completo, es el enigma de la desaparición del hombre de Neandertal hace unos 30.000 años.

Hoy, en La Vanguardia.com

agente t
28/10/2010, 18:15
Un artículo de la revista Nature publicado este jueves desafía la teoría del origen africano de los antropoides, los primates superiores que incluyen monos simios y seres humanos.

Información ofrecida por QUO-LD

http://www.quo.es/ciencia/noticias/sapiens_en_chinaque proponía un origen multirregional y la mezcla entre Sapiens y Neandertales, hoy un artículo de la revista Nature desafía la teoría del origen africano de los antropoides, los primates superiores que incluyen a monos simios y seres humanos.

Para ello, sus autores, encabezados por Jean-Jacques Jaeger, de la Universidad de Poitiers, Francia, se basan en el descubrimiento en la zona central de Libia de varias especies de pequeños primates antropoides, desconocidos hasta ahora, de mediados del Eoceno, hace unos 38-39 millones de años.

El origen de los antropoides es una de los debates centrales entre los paleontólogos. Los fósiles de finales del Eoceno descubiertos en Egipto apoyan la teoría del origen africano, pero los descubrimientos en Asia desafían esta teoría. El hallazgo del equipo de Jaeger sugiere dos posibles escenarios. Por un lado, que los antropoides se separaron mucho antes en África, y por otro lado, que esta divergencia se produjo en Asia, en una colonización simultánea de África, junto con los roedores y otros mamíferos.

Los restos encontrados en Libia representan cuatro taxones de primates. El pequeño peso (entre 120 a 470 gramos para los adultos) y la variación de tamaño apoya la teoría de una divergencia temprana, según los autores. No obstante, reconocen que hacen falta más exploraciones paleontológicas del Eoceno medio en África y Asia para comprender mejor este importante pero mal documentado período de la historia evolutiva de los primates.

agente t
22/12/2010, 20:47
Una población humana de hace 50.000 años descubierta en Siberia, revoluciona el estudio de la evolución


Nadie sabe aún quiénes eran. Pero se sabe quiénes no eran. No eran ni neandertales ni Homo sapiens, aunque coexistieron con ambas especies, y con los Homo sapiens incluso se aparearon.

Los descendientes de aquellos apareamientos se extendieron hacia el sureste por Asia y hoy día el 5% del genoma de las poblaciones de Nueva Guinea y demás islas de Melanesia desciende de ellos.

Sus descubridores les llaman los denisovanos, en referencia a la cueva de Denisova, en Siberia, donde se han descubierto sus restos. Los dos únicos restos encontrados hasta ahora son la última falange del meñique de una niña que murió cuando tenía entre cinco y siete años y una muela de un adulto joven: dos pequeños fragmentos de esqueleto que prometen revolucionar el estudio de la evolución humana.

El análisis del genoma de la falange, presentado ayer en la revista científica Nature, revela que el linaje de los denisovanos se separó del de los neandertales hace unos 640.000 años. El último ancestro común con los Homo sapiens se remonta a hace más de 800.000 años. Por lo tanto, los denisovanos estaban más estrechamente emparentados con los neandertales que con los Homo sapiens. Los investigadores proponen en Nature que “los denisovanos son un grupo hermano de los neandertales”.

No se ha podido establecer con precisión la antigüedad de los dos fósiles, que son demasiado pequeños para ser datados directamente, aunque los investigadores creen que tienen más de 50.000 años. Esta estimación se deriva del análisis de huesos de animales hallados junto a los fósiles.

En aquella época, el mundo se encontraba en plena era glaciar y los inviernos en Denisova, en el sur de Siberia, debían ser crudos. Los denisovanos, que convivían con rinocerontes y mamuts, debían abrigarse con pieles, aventura Johannes Krause, coautor de la investigación, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania).

También es posible que fueran más corpulentos que los humanos de latitudes más cálidas, ya que el aumento de tamaño corporal es una adaptación habitual a climas fríos para conservar el calor interno y aumentar la supervivencia, como se observa en osos polares (más grandes que los osos pardos), en tigres de Siberia (más grandes que los de Bengala) o en la especie humana (más altos en Escandinavia que en España).

Sin embargo, el tamaño corporal de los denisovanos debió depender del territorio que ocuparan, que se desconoce. El descubrimiento de que el 5% del genoma de las poblaciones de Melanesia es herencia de los denisovanos indica que “en algún momento tuvieron que estar en algún lugar donde se encontraron con los ancestros de los melanesios, y presumiblmente esto no ocurrió en el sur de Siberia”, escriben los invetigadores en Nature. Según la hipótesis que defienden, los denisovanos se extendieron por Asia de modo similar a como los neandertales se extendieron por Europa y, al igual que los neandertales, se extinguieron tras la llegada de los Homo sapiens.

Los investigadores se abstienen de presentar a los denisovanos como una nueva especie equiparable a los neandertales. “No hay una definición de especie que sea universalmente aplicable; prefiero no tomar una posición porque llevaría a discusiones inacabables”, ha justificado en un correo electrónico Svante Pääbo, director de la investigación, del Instituto Max Planck en Leipzig.

Carles Lalueza, especialista en ADN antiguo del Institut de Biologia Evolutiva UPF-CSIC, que no ha participado en la investigación, coincide en que “el concepto de especie es muy resbaladizo”. La gran lección que ofrece el genoma de Denisova, según Lalueza, es que “nos enseña que el modelo que tenemos de la evolución humana es de una simplificación excesiva y que tendremos que reconsiderarlo”.

Este modelo, basado en el estudio de la forma de los fósiles, propone que las especies humanas han evolucionado de manera lineal, sin cruzarse unas con otras, como ramas de un árbol que se bifurcan. Pero los análisis genéticos demuestran que los cruces entre especies han sido recurrentes a lo largo de la historia humana. Así, el nuevo modelo que emerge es más como una hiedra, con ramas entrelazadas, que como un árbol.

No es que la visión clásica de la evolución humana sea errónea, advierte Tomàs Marquès, coautor de la investigación. Pero es una visión en baja resolución, mientras que la genética permite ver en alta resolución aspectos que escapan a la paleontología. Por lo tanto, afirma, es una visión correcta a grandes rasgos e imprecisa en el detalle. Y “lo que vemos al estudiar los detalles es que la evolución humana ha sido más compleja de lo que pensábamos hasta ahora”.

Por Josep Corbella, en La Vanguardia digital

agente t
06/01/2011, 19:29
Investigadores de la NASA han descubierto hace poco una bacteria capaz de utilizar arsénico en lugar de fósforo en sus procesos metabólicos. Los titulares a los que ha dado lugar este hecho sorprenden a todo profano en los arcanos de la bioquímica y la microbiología: ¿qué importancia puede tener que un átomo sea sustituido por otro muy similar en las estructuras y procesos de una célula? ¿Qué gran acontecimiento es éste en relación con la denominada astrobiología? ¿Nos dice algo sobre el origen de la vida en la tierra o en cualquier otro lugar del ancho y profundo universo?

También en fechas recientes unos arqueólogos hebreos han dado a conocer evidencias del paso de miembros de nuestra especie por Israel hace 400 milenios. Las más incontestables son unos dientes molares inferiores genuinamente humanos. Pero, ¿qué significa esto, cómo encajan estas pequeñas piezas dentales en el puzzle paleontológico del pasado del hombre?

Por sorprendente que le pueda parecer al observador ingenuo, las cosas no han sido siempre como lo son ahora, tan, digamos, humanizadas. Las claves de nuestro presente las debemos buscar en el pasado, ese pasado que, en ocasiones, miramos con horror y angustia, como algo por completo ajeno. El abismo del tiempo y una sucesión de azares y circunstancias ahora impensables han interpuesto numerosos oscuros velos entre nuestro orgullo y nuestros humildes orígenes.

Hubo un tiempo en el que el planeta que ahora habitamos junto con unos cuantos miles de miles de millones más de seres, no tenía inquilinos. Y a los científicos les interesaría averiguar cómo se pasó de lo inorgánico a lo orgánico, de lo abiótico a la vida, qué feliz concatenación de hechos fortuitos hizo que se reunieran varios átomos en moléculas complejas capaces de trabajar primero acaso solas y luego en equipos para crear nuevas moléculas iguales a ellas. Conocer esto sería conocer el origen de la evolución biológica, es decir, el primer movimiento de la sinfonía de la vida. Pues sin esos ladrillos bioquímicos hubiera sido imposible construir, a lo largo de eones de penosos ensayos y errores evolutivos, el noble templo de la biosfera. Y por eso resulta tan llamativa la noticia sobre el arsénico: ¿es que podría existir vida a base de átomos extraños a los que utiliza toda la vida conocida en la tierra para su estructura y su funcionamiento? ¿De qué pasta está hecha la vida? Y, lo más importante ¿de qué pasta podría estar hecha la vida, en todos los mundos posibles e imaginables?

Israel, tierra bíblica, es un lugar de enorme importancia en los orígenes de la cultura humana y, en particular, de nuestra cosmogonía. También lo es para rastrear los orígenes de nuestra biología y nuestro peregrinaje por la tierra. A partir de los datos proporcionados por la genética y la paleoantropología se ha venido confirmando que nuestro origen está en la inmensa África. Así lo atestiguan los homínidos más antiguos, allí encontrados, y la presencia exclusiva en dicho continente de nuestros más cercanos parientes, los chimpancés. Pero la idea de que el Homo sapiens sapiens, es decir, nuestra especie en todo el sentido estricto que permite el término especie, comenzara allí su andadura evolutiva hará poco más de doscientos mil años y saliese a conquistar el mundo hará entre cien mil y cincuenta mil años, pasando por Israel, queda en entredicho con el descubrimiento en la gruta de Qesem, cerca de Tel Aviv, de los molares humanos datados en 400 milenios de antigüedad.

Sí, evolucionamos, somos un sofisticado producto de la evolución biológica, ésa que comenzó hace unos cuatro mil y pico millones de años, o acaso antes, al formarse la primera molécula o el primer entramado bioquímico autoreplicante, y lo somos con toda la carga de nuestras virtudes y nuestros defectos, que, a fin de cuentas, valoramos de acuerdo con los dictados de la convivencia en grupo propia de animales sociales que nos ha legado esa larga evolución.

Por Javier Moreno, economista, colabora en los blogs La Nueva Ilustración Evolucionista y Desde el Exilio. En LD

agente t
11/02/2011, 18:12
Un hueso curvo del pie de la australopitecus Lucy confirma que ya andaba erguida
El fósil sugiere que las extremidades de los afarensis se transformaron hace más de tres millones de años para realizar acciones humanas, como caminar y correr

EFE / Washington / El Periódico de Catalunya

El descubrimiento de un pequeño hueso del pie de un pariente de Lucy, la australopitecus afarensis más famosa, sugiere que estos homínidos tenían los pies rígidos y arqueados como los humanos, según un estudio publicado en la revista Science.

Estos resultados apoyan la hipótesis de que los australopitecus afarensis caminaban en posición vertical, a diferencia de otras criaturas más versátiles que también podían andar por los árboles.

Los australopitecus afarensis vivieron entre 3,7 y 2,9 millones de años atrás y su ejemplar más famoso es Lucy, bautizada así porque cuando los científicos descubrieron su esqueleto escuchaban la canción de los Beattles Lucy in the sky with diamods.

Vieja discusión
Su esqueleto reveló que Lucy caminaba erguida, aunque los investigadores han discutido durante años sobre si los afarensis solo andaban de esa manera o también de otras.

Un problema clave impedía aclarar del todo el asunto: el hecho de que no se habían encontrado suficientes huesos del pie para llegar a una conclusión.

Hallazgo en Etiopía
El profesor Carol Ward, del Departamento de Patología y Ciencias de la Anatomía de la Escuela de Medicina de la Universidad de Misuri, y sus colegas han encontrado la clave en este pequeño hueso que han encontrado casi en perfecto estado de conservación en la localidad de Hadar, en Etiopía.

El hueso es el cuarto metatarsiano, uno de los huesos largos que conecta el dedo del pie con la base del pie, y tiene características similares a las del pie humano moderno y no a las de los simios.

Arco bien formado
Mediante el análisis de la forma y otros detalles de este hueso, el doctor Ward y sus colegas concluyeron que el pie del australopitecus afarensis tenía un arco bien formado.

En otras palabras, eso significa que su pie debería haber sido lo suficientemente rígido para empujar el peso del cuerpo contra el suelo, pero también lo suficientemente flexible como para absorber los golpes de los objetos con los que un pie se encuentra al caminar.

Este fósil sugiere que los pies de los afarensis se habían transformado por completo para realizar acciones humanas, como caminar y correr erguido, dicen los autores.

Cambio fundamental
"El desarrollo de pies arqueados fue un cambio fundamental hacia la condición humana, porque significaba renunciar a la capacidad de utilizar el dedo gordo del pie para agarrar las ramas, lo que indica que nuestros antepasados habían abandonado por fin la vida en los árboles para vivir en el suelo", explica Ward.

Este descubrimiento podría cambiar la visión de los científicos de la evolución humana, aseguran sus autores.

agente t
08/09/2011, 18:43
Nuevos hallazgos ponen en duda las teorías más aceptadas sobre la evolución humana

Madrid. (EP).- Una serie de cinco artículos, publicados en el último ejemplar de Science y basados en novedosas pruebas relacionadas con diversos aspectos de la anatomía del Australopithecus sediba, revelan nuevos elementos atribuidos a dos esqueletos: el análisis de la mano más completo hasta ahora de un homínido temprano, la descripción de la pelvis, del cerebro y el hallazgo de nuevas piezas del pie y el tobillo.

Desde su descubrimiento, en el mes de agosto de 2008 en Malapa (Sudáfrica), se han encontrado en este lugar más de 220 huesos de homínidos de más de cinco individuos, incluyendo restos de bebés, jóvenes y adultos.

Según el profesor Lee Berger, del Instituto de Evolución Humana de la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica), el Australopithecus sediba muestra una combinación sorprendente de características únicas, nunca antes observadas en un ancestro humano temprano.

Los descubrimientos, que incluyen la mano más completa que se haya descrito en un homínido temprano, una de las pelvis más completa jamás descubierta y la marca de las nuevas piezas del pie y el tobillo, ponen en duda algunas teorías largarmente aceptadas sobre la evolución humana.

Según explica Berger, "los fósiles muestran un cerebro sorprendentemente avanzado, pero pequeño, una mano muy evolucionada, una pelvis moderna y una forma del pie y del tobillo nunca antes vista en otras especies de homínidos que combinen características de monos y humanos en un mismo paquete anatómico. Las avanzadas características encontradas en el cerebro y el cuerpo lo convierten en el mejor candidato como ancestro del género Homo".

También hay algunas nuevas evidencias que sugieren que Australopithecus sediba podría haber sido un fabricante de herramientas.

El equipo de estudio de estos fósiles ha contado con más de 80 científicos, estudiantes y técnicos de todo el mundo, entre los que se encuentran, entre otros, equipos de expertos geólogos, especialistas en informática, morfólogos y físicos.

Para datar la edad de los restos, la doctora Robyn Pickering y sus colegas de la Universidad de Melbourne utilizaron avanzadas técnicas de datación con uranio-plomo y algo llamado datación paleo-magnética, que mide cuántas veces el campo magnético de la Tierra se ha invertido en los sedimentos calcificados que rodean los fósiles.

Se registró una edad de los fósiles de aproximadamente 1,977 millones de años, anterior a las primeras apariciones de rasgos específicos de Homo en el registro fósil.

Hasta ahora, los fósiles de alrededor de 1,9 millones de años -en su mayoría atribuidos a Homo habilis y Homo rudolfensis- han sido consideradas los ancestros del Homo erectus, sin discusión, el ancestro humano más antiguo.

En La Vanguardia

agente t
01/02/2012, 18:12
Christopher Ryan, doctor en Psicología, ha estudiado la relación del humano con el sexo.

Nuestra prehistoria era promiscua?
Vivían en grupos de unos 150 individuos y todos tenían relación con todos, pero no eran relaciones casuales con desconocidos, se conocían muy bien y lo compartían todo.

¿Eran unos hippies?
Algo parecido. El 95% de nuestro tiempo en la Tierra desde que somos hombres hemos vivido nómadas, en grupos pequeños, con mucha libertad sexual y sin control de los recursos por parte de nadie. Y el estatus de la mujer era alto porque tenía acceso directo a la comida, sabía protegerse de los animales salvajes y tratar enfermedades.

Pero eran ellos los que cazaban.
La caza no era el alimento básico. La mayor parte de la comida llegaba a través de las mujeres: plantas, insectos, semillas, ratas...

No es lo que nos han contado.
Nos han contado que el paso a la agricultura fue un gran salto hacia delante, cuando en realidad fue una catástrofe reciente.

10.000 años.
Por los restos óseos que datan de la transición del nomadismo al sedentarismo hallados en distintas regiones del mundo, sabemos que vivieron hambrunas generalizadas, déficit vitamínico, crecimiento atrofiado, drástica reducción de la esperanza de vida, enfermedades...

Creía que en la prehistoria nadie vivía más de 35 años.
Falso, la longevidad de los cazadores recolectores era de 65 a 75 años. Y la estatura media de los esqueletos encontrados antes de la era agrícola era de metro setenta. Con la agricultura, bajamos diez centímetros.

¿La era agrícola convirtió a la mujer en propiedad del hombre?
Sí. Como consecuencia de la propiedad privada y la herencia, por primera vez en la historia de nuestra especie, la paternidad se convirtió en una preocupación primordial; así nació la familia nuclear y la vida sexual de la mujer empezó a ser controlada. También empezaron las guerras por los bienes y las enfermedades a causa del hacinamiento.

¿La mujer preagrícola disfrutaba del sexo?
La mayoría de los teóricos de la evolución nos han contado que la obsesión del Homo sapiens era imponer sus genes y la de las mujeres atraer al macho mejor dotado para asegurar su descendencia, y que eso evolucionó en la búsqueda del rico y posicionado.

¿Y?
Si admitimos el postulado de que las mujeres no tienen especial interés por el sexo salvo como medio para manipular al hombre y conseguir el acceso a sus recursos, ¿por qué habría llevado la evolución a la hembra humana a desarrollar su capacidad sexual excepcionalmente pródiga?

¿...?
¿Por qué no reservar el sexo para los pocos días del ciclo en que la concepción es más probable, como hacen prácticamente todos los demás mamíferos?

¿...?
La hembra de la mayoría de las especies animales no está dispuesta a tener relaciones sexuales si no está ovulando; sólo los humanos, los chimpancés, los bonobos y los delfines lo hacen.

Entonces, la monogamia no está en nuestra naturaleza.
Los cuatro son inteligentes y viven en grupos complejos, cooperan, y el sexo funciona como una lubricación social, para establecer y mantener las relaciones. Ir en contra de nuestra naturaleza nos hace sufrir. No estoy haciendo apología del sexo libre, pero creo que vale la pena saber quiénes somos.

¿Qué dice la biología?
En el cuerpo hay muchas indicaciones de la vida sexual de nuestros antepasados. La razón de los testículos externos masculinos es mantener los espermatozoides a una temperatura más baja que el resto del cuerpo.

¿Cuál es la causa biológica?
Los espermatozoides se preservan durante más tiempo. Es como tener una nevera en el garaje sólo para cervezas porque los hombres pensamos que en cualquier momento pueden venir los amigos.

Entiendo.
Los animales que no están dispuestos a tener una actividad sexual en cualquier momento tienen los testículos dentro, como los gorilas. Los hombres tenemos el pene más grande y grueso de todos los primates y hace una succión en el acto sexual para eliminar los espermatozoides que pueda haber en el tracto reproductivo de la mujer.

¿Competición de espermatozoides?
Exacto, y eso significa que la mujer, el 95% de nuestro tiempo en la Tierra, ha vivido en un contexto en el que tenía relaciones con varios hombres en cada ciclo reproductivo. Si escucha a una pareja heterosexual haciendo el amor, ¿quién hace más ruido?

La mujer.
Si la mujer, tal como dicen, tiene menos libido y lo que le importa es el amor, ¿por qué hace más ruido? Entre los primates promiscuos, cuando copulan, la hembra hace llamadas para atraer a más machos.

¿Por qué las mujeres son multiorgásmicas y los hombres se agotan tan rápido?
Sólo tiene sentido si miras atrás y descubres que en la prehistoria una mujer tenía cinco amantes, a veces en la misma noche. Los hombres siempre están preparados para el sexo, a la mujer le cuesta más arrancar, pero una vez que arranca parece insaciable.

Gran historia
En su tesis doctoral, Ryan analiza las raíces prehistóricas de la sexualidad humana. Si escribía un dato curioso o comentario irónico, su director, el renombrado investigador Stanley Krippner, le anotaba "guárdalo para el libro". En el principio era el sexo (Paidós) lo ha escrito a cuatro manos con su mujer, Cacilda Jethá, investigadora de la sexualidad en el entorno rural africano. El resultado es un cuestionamiento muy bien documentado y ameno de las teorías establecidas que afirman que la sexualidad humana es monógama. En el 95% de nuestro tiempo en la Tierra el sexo era compartido. La agricultura,con la propiedad y las herencias, hizo de la monogamia el centro del nuevo orden social.
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O cómo el progreso trajo contención

agente t
18/03/2012, 12:39
El profesor de Waal constata que existen semejanzas entre nosotros y los primates.

El paso por Madrid de Frans de Waal, un reputado experto en primates, ha coincidido con el descubrimiento de que el genoma del gorila es casi indistinguible del humano, lo que lleva a la conclusión de que existieron abundantes relaciones sexuales entre nuestros antepasados y los antepasados de los gorilas.

Después, la evolución separó a las dos especies y esta promiscuidad desapareció, lo que representa un alivio. Sin embargo, el profesor de Waal constata que existen grandes semejanzas entre nosotros y los primates más espabilados, tanto en pautas de comportamiento como en lo que califica de “rasgos culturales”. Según de Waal, los simios demuestran un cierto sentido de la justicia y reaccionan contra líderes abusivos.

A la hora de describir la diferencia entre humanos y primates, hace una afirmación curiosa, probablemente fruto de su continuo roce con estos mamíferos superiores. Su tesis es que somos muy parecidos porque sólo nos distingue el lenguaje y la capacidad para el pensamiento abstracto, lo simbólico en una palabra. O sea, que dejando de lado la Ilíada, la Summa Teologica, Hamlet, los Principia Mathematica, los Conciertos de Brandenburgo y la Teoría de la Relatividad, prácticamente iguales.

Otra disimilitud señalada por el docto investigador es la incapacidad de los monos para sacrificar su vida por el grupo mientras que los humanos se inmolan en ocasiones por la patria, por Alá o por la libertad de sus conciudadanos. En este aspecto, los etarras están evolutivamente más próximos a los chimpancés que los hombres-bomba islamistas o los kamikazes japoneses, descubrimiento que no constituye una sorpresa.

Aleix Vidal-Quadras, en La Gaceta.es

agente t
13/05/2012, 11:46
«Exploradores», el nuevo libro de José María Bermúdez de Castro, explica las últimas ideas de la Ciencia sobre la aparición de los primeros representantes de nuestra especie

Es codirector de los Yacimientos de Atapuerca y protagonista, en primera persona, de una de las aventuras científicas más apasionantes de cuantas se han escrito en nuestro país. Durante casi tres décadas, ha luchado para que en el mundo resuene, y se respete, la voz de un grupo de científicos españoles que está haciendo historia. Ahora, con “Exploradores”, su último libro (Editorial Debate), repasa estos treinta años de trabajo intenso y descubrimientos excepcionales que han colocado a Atapuerca, y a España, entre los países que más tienen que decir sobre el origen del hombre, uno de los misterios científicos más apasionantes de la actualidad.

-¿Por qué el título de Exploradores?
-Es por el Homo antecessor, uno de los hallazgos más importantes de todos los que se han hecho en Atapuerca. En su origen latino, antecessor significa precursor, explorador. Hace ya un millón de años, estos homínidos llegaron a Europa y la poblaron.

- ¿Cómo empezó Atapuerca?
- Fueron comienzos muy difíciles. Hay que situarse a finales del siglo XX, con una ciencia oficial que rechazaba todos nuestros descubrimientos y conclusiones. Y nos rechazaban por el mero hecho de ser españoles. La ciencia oficial entonces era anglosajona, y veía con reticencia todo lo que no se hacia bajo su ámbito y su control. Cualquier investigación china, española, etc. estaba, por definición, bajo sospecha.

- ¿Sigue siendo así en la actualidad?
- No. Hoy eso ha cambiado, aunque aún quedan algunas reticiencias… Sin embargo, fue precisamente ese rechazo lo que hizo que nos empeñáramos aún más. En 1994 apareció Homo antecessor, y cuando sugerimos que podía ser, por su mezcla de rasgos, un antepasado común de nuestra propia especie, Homo sapiens, y los neandertales, se consideró como una osadía.

- ¿Sigue usted pensando que Homo antecessor es ese antepasado común?
- Ahora, desde la madurez y con la experiencia acumulada durante estos años, estamos repensando las cosas. En el libro trato de reflejar esas reflexiones, que me llevan a ver el genero Homo de una forma muy distinta. Creo que Eurasia tuvo un papel mucho mayor en el origen de los europeos modernos de lo a que se creía. Y estamos reconsiderando algunas de esas criticas de los noventa y reestudiándolas. Ahora pienso que Antecessor pudo no ser ese ancestro común que pensábamos al principio.

- ¿Por qué?
- Porque, sencillamente, es demasiado antiguo. Se han hecho dataciones cada vez más precisas, y el resultado de cada una de ellas arroja más antigüedad que la anterior. Estamos ya rozando el millón de años, y eso es demasiado lejos en el tiempo para ser un antepasado directo. La genética nos dice que el límite para una herencia directa no debería superar los 400.000 años. Podría, eso sí, ser un “primo” muy emparentado con el auténtico antepasado directo de las dos especies.

- ¿Podría ser ese antepasado Homo heildelbergensis, la especie que apareció en la Sima de los Huesos de Atapuerca y a la que se atribuyen más de 500.000 años de antiguedad?
- Creo que tampoco, porque heidelbergensis está muy derivado hacia los neandertales. Antecessor es muy primitivo y con rasgos de sapiens y neandertales. Desde el punto de vista anatómico Antecessor sería mejor candidato, pero desde el punto de vista de la genética es demasiado antiguo.

- ¿Quiere eso decir que el auténtico antepasado común entre sapiens y neandertales aún no se ha descubierto?
- Sí, exacto. Puede que el verdadero antepasado común fuera un homínido aún no descubierto y que hubiera vivido entre Antecessor, hace un millón de años, y los humanos de la Sima.

- ¿Podría ese homínido “intermedio” del que habla aparecer, también, en Atapuerca?
- Claro que podría. Aunque yo estoy más convencido de que aparecerá en Oriente próximo.

- ¿Por qué?
- Porque es la ruta migratoria más probable para salir de Africa. Hace 1,8 millones de años los primeros humanos salieron de África y se dispersaron. Primero, hacia Asia y más tarde hacia Europa. Pasaron a través de lo que se conoce como el “corredor levantino”, una estrecha franja que atraviesa lo que hoy son Israel, Líbano, Jordania… Es una franja muy estrecha y especialmente adecuada para el paso. La cuestión es que, hoy por hoy, el verdadero origen de los humanos modernos y de los neandertales sigue siendo un misterio, un asunto no resuelto.

- ¿Cómo es la situación actual de Atapuerca? ¿Está afectando la crisis a las excavaciones?
- Por supuesto que sí. La mejor etapa de Atapuerca fue entre 2001 y hace dos años. Ahora llevamos dos años con recortes y la situación es cada vez peor. Hasta ahora hemos podido absorber esos recortes, pero existe el riesgo de que haya más y eso afectará muy negativamente a la excavación.

- ¿Tienen pensada alguna estrategia?
- La base de todo son los fósiles, y la prioridad es que Atapuerca siga produciendo fósiles y que esos fósiles se estudien. Se puede renunciar a tiempo de excavación, incluso al número de excavadores, que habrá que hacerlo. Lo que no se puede renunciar es a excavar, porque esa es la auténtica fuente de riqueza. En 2010 Atapuerca generó, solo en la región de Burgos, 54 millones de euros y 1.130 puestos directos de trabajo.

- En julio empieza la campaña de excavación de este año. ¿Será más modesta que las anteriores?
- No. Este año la campaña se ha planteado exactamente igual que la del año pasado, porque la Fundación Atapuerca ha podido aportar los fondos que ha recortado la administración. Pero eso vale solo para este año, es una situación que no puede durar…

- ¿Qué se espera encontrar en esta campaña?
- Bueno, en Atapuerca hay sorpresas todos los años. Pero, aparte de eso, tenemos excelentes perspectivas de localizar un campamento humano de hace casi un millón de años. La doctrina oficial es que Europa fue “colonizada” no una, sino varias veces. Los primeros pobladores llegaron hace cerca de un millón y medio de años, pero se extinguieron. Después llegaron otros, que también se extinguieron, y así hasta Homo heilderbergensis. Si nosotros encontramos restos humanos de un millón de años, la idea de esa supuesta discontinuidad de los humanos en Europa se iría al traste.

En ABC.es

agente t
14/05/2012, 17:26
La piedra filosofal de la prehistoria europea está en España. El yacimiento de Atapuerca, en el que José María Bermúdez de Castro ha invertido más de dos décadas de su carrera, tiene las claves de lo que pasó en el primer millón de años de la evolución humana en el continente. Es ahí, en esa sierra burgalense, donde este biólogo encontró con su equipo, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, los restos del primer europeo. Ahora resume aquella aventura en su nuevo libro: Exploradores, de Debate.

¿Recuerda aquel 8 de julio de 1994?
Fue impresionante, como si me preguntasen cuál era mi máximo deseo en este mundo y que de pronto se cumpliese. Fue como flotar. Éramos conscientes de que estábamos ante un descubrimiento muy importante. Y además en España, un país que científicamente ha sido siempre denostado. Con unas posibilidades económicas bajísimas, de repente nosotros, con mucho esfuerzo, trabajo e ilusión, rompimos un mito, una teoría que los europeos defendían a capa y espada, que era la presencia humana en Europa en 500.000 años solamente. En ese momento sabíamos que teníamos fósiles de 800.000 años por lo menos. Ahora sabemos que tienen más: de 900.000 a 950.000 años. Hemos dado un salto de casi el doble de tiempo con respecto a lo que se pensaba y además teníamos las evidencias en la mano.

¿Soñó alguna vez con formar parte de un descubrimiento así?
Sí, Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y yo, los que llevamos el proyecto de Atapuerca, hemos soñado muchas veces con encontrar un fósil humano importante. Y resulta que no sólo encontramos uno, sino que hemos encontrado más fósiles humanos que nadie en el mundo.

¿Eran restos de una matanza?
Sí, es un caso de canibalismo territorial sin ningún tipo de ritual, sencillamente por la competencia de unos recursos extraordinarios que había en ese lugar. Se pelearon por el territorio igual que nos peleamos hoy día por el petróleo o por otras cosas. Era un lugar muy codiciado y posiblemente las matanzas que se produjeron fueron consecuencia de eso. Eso sí, no había nada de hambre, los huesos y los dientes que encontramos están en unas condiciones de salud extraordinarias.

En ‘Exploradores’ cuenta que Europa es el tercer mundo de la prehistoria. ¿Por qué?
Al ser Europa la península del gran continente euroasiático y España el extremo más occidental de esa península, hemos vivido siempre al margen de las innovaciones tecnológicas que aparecieron en el continente africano. El achelense que tiene en África 1,7 millones de años no aparece en Europa hasta hace medio millón. Durante un millón de años nosotros no sabíamos que se había inventado esta herramienta.

También afirma en el libro que los humanos del pasado y del presente tenemos mucho en común. ¿Qué nos une?
Con los chimpancés, con los que estamos separados por seis o siete millones de años, tenemos en común el 98% de los genes que conocemos. Con una especie con la que estamos ligados hace sólo un millón de años, la distancia genética es muchísimo menor. Compartimos la jerarquía, la trivialidad, el liderazgo o el sexo. Realmente tampoco hemos cambiado tanto nuestro comportamiento. Cuando, por ejemplo, estás en un estadio de fútbol y alguien grita fuego, la gente sale despavorida. Corres para salvar la vida y no te importa si pisoteas a un niño. ¿Eso es humano? No, eso es lo que haría cualquier animal.

¿Qué probabilidades hay de que existan restos todavía más antiguos en países poco explorados, como Bulgaria?
Hay una posibilidades enormes. Hay muchísimos yacimientos todavía por explorar en países que tienen unas condiciones económicas y políticas muy difíciles. Siria, por ejemplo, que ahora vive una situación dramática, es un lugar donde probablemente se puedan encontrar yacimientos muy buenos. China que ahora se está incorporando a la ciencia, está encontrando yacimientos.

Entrevista de Irina Moreno en La Gaceta.es

agente t
30/09/2013, 16:39
Decía Tolstoi que «las familias felices se parecen y las infelices tienen su propia manera de serlo». Todos los vídeos y las fotografías muestran a Alfonso y Charo, los padres de la niña china asesinada en Santiago, como una familia ejemplar, volcada en la educación de su hija. Pero esa apariencia de normalidad es lo que convierte en brutal lo que se nos presenta delante de los ojos.

Matar a un hijo es un acto inconcebible en nuestra cultura, pero Plutarco cuenta que el infanticidio era algo habitual en Cartago para aplacar a los dioses. Las mujeres romanas tiraban a sus hijos al río Tíber y no fue hasta el año 318 cuando el emperador Constantino prohibió esa práctica. Según una vieja tradición hinduista, de la que hay constancia documental, las viudas se arrojaban a la pira crematoria del marido fallecido, mientras que existen tribus en el Pacífico en las que la esposa era sacrificada ritualmente sin oponer ninguna resistencia tras la muerte de su cónyuge. Recuerdo también la película La balada de Narayama, dirigida por Shohei Imamura, en la que se relata la tradición de una isla de Japón en la que se abandona a los viejos en una sima para que mueran de hambre y de frío al considerar que ya no son útiles a la colectividad.

Pongo estos ejemplos para dejar en evidencia que el asesinato de padres, hijos o esposas ha sido históricamente no sólo algo tolerado sino bien visto socialmente, incluso justificado por razones religiosas, aunque ahora nos parezca algo monstruoso. Nuestra civilización ha convertido en tabú el acto de matar, pero el hombre nómada y cazador del Paleolítico sobrevivió gracias al uso de la violencia no sólo sobre los animales sino además sobre otros seres humanos. Esto significa que llevamos el instinto de asesinar en nuestros genes, aunque esté profundamente enterrado tras miles de años de civilización, que son pocos en relación a la duración de la evolución humana y de nuestra especie.

No estoy justificando el asesinato. Lo que digo simplemente es que en la era de Google, las tabletas y los satélites, el Homo Sapiens lleva en su interior un instinto de muerte y de destrucción que puede aflorar en determinadas circunstancias. Ahí están los muchos casos de violencia doméstica. A eso Dostoievski lo llamaba «nuestros demonios interiores», pero yo diría simplemente que es la naturaleza humana. Todos somos un asesino en potencia.

Pedro G. Cuartango, en El Mundo