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Ver la Versión Completa : Art. 159 al 162 CE: Independencia del Tribunal Constitucional



Constitución 1978
24/05/2008, 10:48
Hoy quiero introducir en Red Liberal el debate sobre el Tribunal Constitucional (TC), dado que su actual falta de independencia es una fisura normativa muy grave dentro del ordenamiento jurídico de España.

BREVE ANÁLISIS:

1. La falta de independencia del Tribunal Constitucional (TC) se debe fundamentalmente a que, actualmente, los políticos eligen a los miembros del TC.

2. El mecanismo de elección "política" de los miembros del TC impide su independencia como tribunal, dado que deden dirimir sobre asuntos que han legislado los propios partidos políticos que los han elegido.

3. Lo grave de la situación de falta de independencia es que el Tribunal Constitucional (TC) es la institución que debe velar para que toda la legislación de España se redacte y aplique cumpliendo estrictamente con el articulado de la ley básica que rige la convivencia pacífica de todos los españoles, nuestra Constitución Española de 1978.

4. Actualmente los miembros del TC no siempre tienen que ser jueces, con contrastada experiencia y con excelencia profesional, y para su elección sólo tienen que recibir el apoyo de los políticos.

5. Debido al mecanismo de elección política de sus miembros, el TC queda incapacitado "a priori" para dirimir con "objetividad" todos los asuntos legislativos que han aprobado los mismos políticos que los han elegido.

6. Leyes que son evidentemente inconstitucionales como, entre otras, el Estatuto de Cataluña o la Ley de Igualdad de Género, pueden recibir, y de hecho reciben, el visto bueno del TC debido a la total dependencia de los miembros del TC respecto de los políticos que los han elegido.

7. Esta situación esta generando una protección deficiente (más bien ataques serios) sobre los derechos dundamentales a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la igualdad ante la ley.

FORO DE DEBATE INICIAL CON PROPUESTA DE REFORMA DE LOS ART. 159 A 162 CE

Permítanme la licencia de sugerir el Foro de Debate previo, ya que debido a su extensión es difícil incluirlo directamente en este foro:

http://constitucion1978.forumotion.com/tu-primer-foro-f1/art-159-al-162-ce-independencia-tribunal-constitucional-t4.htm

Quienes se atrevan con su lectura, pueden realizar sugerencias y propuestas (educadas, coherentes y razonadas), para intentar solucionar la problemática del TC con una Reforma Constitucional apropiada a las circunstancias actuales de España.

He introducido este nuevo hilo de discusión con el ánimo de estimular la participación de Red Liberal entorno al proyecto de PLATAFORMA CONSTITUCIONAL para proteger los derechos individuales y el libre mercado, desarrollando una propuesta de reforma constitucional que permita garantizar la independencia judicial, la separación "real" de poderes, la tutela judicial "efectiva" sobre ciertos derechos, ...

WEB: www.plataformaconstitucional.org
BLOG: plataformaconstitucional.blogspot.com
FORO DE DEBATE INICIAL: constitucion1978.forumotion.com

Espero despierte suficiente interés el proyecto en Red Liberal, ya que el éxito del mismo depende de la participación y de las aportaciones de personas para lograr "cuajar" una Propuesta de Reforma Constitucional que pueda promocionarse para intentar evolucionar nuestras instituciones, en el sentido manifestado por Hayek (*)

(*) Introducción de "reformas escalonadas" (bajo crítica inmanente) que permitan reconstruir los procesos que protegen las instituciones que originan la sociedad civilizada (orden extenso y complejo).

Donibane
04/06/2008, 18:56
1. Arrebatarle el recurso de amparo.
2. Que Supremo y Constitucional sean elegidos mediante oposiciones.

Procopio
04/06/2008, 19:03
1. Arrebatarle el recurso de amparo.
2. Que Supremo y Constitucional sean elegidos mediante oposiciones.
>
Primero habrá que reformar antes la Constitución española ¿no crees? Yo siempre pondré primero los artículos referentes a la reforma de la Constitución y después todo lo demás y desde luego estoy en contra de reformar la Constitución por la parte de atrás. Puedes mirarte de nuevo el capítulo 'De la Reforma Constitucional', artículos únicamente validos para reformarla.

Donibane
04/06/2008, 19:12
Conozco esas limitaciones:

Art. 167

Se necesitan 3/5 del Congreso y 3/5 del Senado o, si en el Senado no se obtiene tal mayoría, pero sí la absoluta, el Congreso puede levantar el veto por 2/3.

Art. 168:

2/3 de ambas cámaras, elecciones, 2/3 de nuevo de ambas cámaras y referéndum.

Pero repito: hablo de las reformas que hay que hacer, entre las cuales están precisamente las de los arts. 167 y 168.

Procopio
04/06/2008, 19:31
Puedes leerte también para empezar:
http://www.geocities.com/ocuevas2001/textos/reforma.htm

Procopio
04/06/2008, 19:48
Conozco esas limitaciones:

Art. 167

Se necesitan 3/5 del Congreso y 3/5 del Senado o, si en el Senado no se obtiene tal mayoría, pero sí la absoluta, el Congreso puede levantar el veto por 2/3.

Art. 168:

2/3 de ambas cámaras, elecciones, 2/3 de nuevo de ambas cámaras y referéndum.

Pero repito: hablo de las reformas que hay que hacer, entre las cuales están precisamente las de los arts. 167 y 168.

Aun así, hay que pasar por esos artículos y respetarlos al pie de la letra. No hay mas atajos. No soñemos despiertos. Las minorías o un solo partido político no pueden, por su propio interés, modificar la Constitución por eso se pide la mayoría de tres quintos de la Camara. La Constitución se hizo para las mayorías, no puede estar a merced de intereses de partido o particulares.

Donibane
04/06/2008, 19:55
Por eso digo que, la Constitución debe ser como cualquier otra ley, pero que sólo pueda revisarse cada diez años. De manera que la minoría no bloquee la necesaria agilidad en las reformas constitucionales.

agente t
06/06/2008, 17:57
Una constitución se podría reformar siempre que existiese la mayoría requerida por ella misma para hacerlo posible.

Pero lo que aquí pasa es que se reforma por la vía de hecho, obviando el procedimiento en ella establecido.

Donibane
06/06/2008, 20:21
Por eso digo, que para eso no vale la pena la rigidez de la Constitución: es algo demencial, porque si se quiere impedir el mal con una norma jurídica, de todas formas el mal se hace: ahí tenemos lo de Bacigalupo y su fallo en lo de la jueza del Constitucional que ayudó a una asesina, y la rigidez por el contrario, lo que hace es dificultar una reacción rápida de reflejos para tapar los agujeros que la propia Constitución tiene.

Es como si para apagar un incendio, necesitaras reunir a Bush, Chirac y Berlusconi: no por reúnir a esos tres, evitas el incendio, lo que evitas es una rápida y eficaz extinción del incendio.

Constitución 1978
07/06/2008, 19:06
Sería muy interesante poder lanzar a los medios de comunicación con éxito una propuesta de reforma constitucional que incluya una propuesta de Sistema Electoral con Segunda Vuelta, similar a la redactada en el hilo:

http://www.redliberal.com/foros/showthread.php?t=2701

Al favorecer a los partidos de ámbito nacional (PP, PSOE, IU, UPyD), la introducción de la propuesta de Sistema Electoral con Segunda Vuelta puede servir de catalizador del resto de propuestas de reforma de artículos para garantizar:

http://www.plataformaconstitucional.org/listado.htm

La reforma de la ley electoral debe ser la idea central sobre la que pivote el proyecto "más amplio" de reforma liberal de la Constitución Española de 1978 para garantizar: independencia del poder judicial, separación de poderes, referéndum en las decisiones políticas trascendentales, redefinir las competencias autonómicas, garantizar el uso del idioma español, defender la educación en libertad, democracia interna en los partidos políticos, ect...

Adicionalmente, junto con la reforma de la ley electoral, si se logra que se aprueben un porcentaje alto de todo el conjunto de "medidas de profundización democrática" que se proponga, se permitirá garantizar con eficiencia:

a) Los derechos a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la igualdad ante la ley, de todos los ciudadanos y en todas las regiones de España.

b) La libertad de interacción de los ciudadanos en un mercado libre para lograr un desarrollo socioeconómico sostenido evitando la intervención del Gobierno en favor de grupos y empresarios acólitos.

En esa dirección debemos trabajar durante este verano para, siendo optimistas, tener algo terminado en Septiembre 2008.

Por ello, propongo analizar en detalle el nuevo hilo sobre "Art. 68 CE: Sistema Electoral con Doble Vuelta":

http://www.redliberal.com/foros/showthread.php?t=2701

etrusk
24/09/2008, 19:03
El TC es un invento aberrante y debe ser simplemente abolido.

etrusk
03/12/2008, 23:44
El TC es un artefacto inventado por los políticos para tener su propia justicia particular. Es decir una justicia para todos (lee para la chusma) y ... el TC para ellos ;), que bonito.

etrusk
04/08/2009, 18:36
Insisto y no cansare de insistir, el TC debe ser suprimido.
En USA esta función hace el Tribunal Supremo (durante los últimos 250 años):

http://www.elcato.org/node/4538

agente t
06/08/2009, 18:35
Insisto y no cansare de insistir, el TC debe ser suprimido.
En USA esta función hace el Tribunal Supremo (durante los últimos 250 años):

http://www.elcato.org/node/4538

Aquí también el Supremo es de obediencia política. No ganaríamos nada.

Otra cosa sería que los magistrados del constitucional se elegieran con carácter vitalicio como en EEUU aunque fuera como ahora con un consenso de 2/3 de las cámaras.

Constitución 1978
10/08/2009, 19:33
No tiene sentido que existan separados un Tribunal Constitucional (TC) que está especializado en temas constitucionales y, un Tribunal Supremo (TS) que se supone que debe ser la última instancia judicial en todos los temas judiciales o al menos así lo es en las democracias más serias y consolidadas.

Se hizo así en la Transición por las veleidades anti-liberales del antiguo régimen y, por la incapacidad de la oposición más pendiente de preparar una futura revolución (socialista o nacionalista según la ideología colectivista imperante en cada grupo sectario) que de implantar una democracia liberal estable y duradera. Se dejaron así, irresponsable y erróneamente legislados los artículos 159 a 162 CE, para poder integrar más fácilmente a miembros que no fuesen jueces. Es decir, para integrar a políticos en el TC.

Tal y como está legislado en la Constitución, ahora mismo pueden ser miembros del Tribunal Constitucional profesores de universidad, funcionarios, abogados y jueces. Un tiro de muerte a la separación de poderes y, por tanto, una fisura legislativa por la que se cuela cualquier proyecto de ley o nuevo Estatuto liberticida.

SOLUCIONES:

1. Es muy importante que el Tribunal Constitucional quede intregrado como Sala Quinta del Tribunal Supremo a donde solo pueden llegar jueces y magistrados con un currículum ejemplar (inmaculado y limpio ante la ciudadanía o ante sus compañeros de profesión) y con una larga trayectoria profesional en la judicatura.

2. Otra reforma necesaria sería que los miembros del TS fuesen señorías con más de 50 años y elegidos por un periodo de tiempo largo (20 años, 25 años o bien vitalicio hasta su jubilación con 70 años) mediante democracia directa por los propios jueces en elecciones judiciales con votación directa, libre y secreta. Sin campaña electoral y solo con publicidad institucional, donde se publique un curriculum estándar para cada uno de los diferentes candidatos (nº cursos especialización, nº autos y sentencias emitidas, nº condenas, nº absoluciones, nº permisos penitenciarios, nº prisiones provisionales, año a año, juzgado a juzgado por donde hayan pasado, sanciones en que hayan incurrido, premios, libros, artículos, etc, etc, etc,...).

3. En su defecto, si no existe elección por los jueces o si votan menos de las 4/5 partes de los miembros de la judicatura (80%), en unas nuevas elecciones deberán ser los ciudadanos los que elijan a los jueces que se sentarán en el Tribunal Supremo.

4. Cuando menos, otra opción sería ratificar en referéndum por todos los ciudadanos (que no tengan presente o pasado judicial) aquellos miembros que hayan sido elegidos en votación por los jueces y; si no fuese así, se deberían repetir las elecciones al TS realizadas por la judicatura. Así el sistema de elección de jueces quedaría democráticamente validado.

5. Trasladar poder de las clase dirigentes (que son los políticos y, en mucha menor medida los fiscales y jueces aunque muchos estén vendidos a los políticos para ascender de modo rastrero en su profesión) a los ciudadanos, sin duda conlleva refinar el sistema democrático y establecer barreras (o cortafuegos) ante las ansias liberticidas de los políticos. Y, desde mi punto de vista, es esencial para proteger los derechos individuales de la población.

6. Podemos resumir que es muy importante garantizar la independencia del poder judicial respecto de los políticos del poder ejecutivo y del poder legislativo. De otro modo, no existe un Estado de Derecho digno de llamarse así y el sistema quiebra generalizándose la corrupción y la prevaricación, tal y como presencviamos hoy en día en España.

7. Debemos observar que, desde el Tribunal Supremo (TS) se ascienden, otorgan cursos, castigan, sanciona o premian a los jueces de toda España. De ahí la importancia, esencial para un sistema democrático con "calidad", de garantizar su independencia y, de paso, la independencia del Tribunal Constitucional integrándolo como Sala Quinta del TS.

8. No es imprescindible que el sistema haya sido implantado antes en otro país. Sólo tienen que convencerse las autoridades claves de los partidos políticos y de la sociedad civil de que es un sistema que mejoraría la Constitución, como ley básica que garantiza la convivencia pacífica entre todos los españoles, protegiendo sus derechos a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la igualdad ante la ley.

De hecho, sólo existirá protección efectiva de los derechos civiles si se garantiza la independencia judicial y, con ello, se mejora la trasparencia judicial en cualquier democracia parlamentaria, como en España.

Respecto a este tema, un buen resumen es el siguiente artículo del Instituto Juan de Mariana:

http://www.juandemariana.org/comentario/1818/reforma/constitucional/independencia/tc/

Saludos y libertad

agente t
03/12/2009, 21:00
En las últimas semanas, especialmente en los últimos días, se ha puesto en cuestión si un estatuto de autonomía puede ser enjuiciado por el Tribunal Constitucional (TC). Los interrogantes suelen ser de dos tipos. Primero: ¿es constitucionalmente legítimo que el TC pueda declarar nulos los preceptos de un estatuto, especialmente si ha sido ratificado por referéndum? Segundo: ¿es ajustado al principio democrático que sea así? A efectos de claridad, intentaré contestar a ambas preguntas por separado.

Responder a la primera es bastante sencillo. La Constitución española (CE) es la norma suprema del ordenamiento porque emana del pueblo, poder soberano (art. 1.2 CE), y a ella han de someterse todas las demás normas y poderes públicos (art. 9.1 CE), incluidos los órganos legislativos, tanto el Congreso y el Senado como los parlamentos de las comunidades autónomas, una de cuyas funciones es elaborar y aprobar las leyes. Para garantizar que estas leyes no sean contrarias a la Constitución, se crea un Tribunal Constitucional, intérprete supremo de Carta Magna. Esta función de control de constitucionalidad de las leyes por parte del TC se establece en el título IX de la Constitución y entre las normas sometidas a control se incluyen los estatutos de autonomía, como queda especificado en el art. 27.2a) de la ley orgánica del Tribunal Constitucional. Por tanto, según nuestro ordenamiento, no cabe duda alguna de que el TC es competente para enjuiciar un estatuto de autonomía.

Pero vayamos a la segunda pregunta. Si la democracia es la expresión de la voluntad de los ciudadanos, ¿no debe prevalecer esta voluntad por encima de las decisiones de un tribunal no elegido directamente por los ciudadanos, en especial cuando se expresa de forma directa en un referéndum? ¿No es ello más conforme con la idea de democracia? Para responder debemos plantear una distinción previa entre dos tipos de democracia: la constitucional y la parlamentaria (o jacobina). En una democracia constitucional –como es nuestro caso– se distingue entre dos tipos de poderes, el poder constituyente y los poderes constituidos. El poder constituyente reside en el pueblo, es un órgano supremo respecto a los demás poderes públicos y su única función consiste en aprobar o modificar una constitución. Esta supremacía se justifica por la idea de que es bueno para una sociedad libre de personas iguales en derechos que permanezcan estables un núcleo de reglas que constituyen la base esencial del orden democrático. Este núcleo de reglas básicas son, precisamente, las normas constitucionales, es decir, la Constitución. Esta estabilidad se garantiza de dos maneras: primera, dificultando la modificación de la Constitución al establecer procedimientos de reforma más rígidos y complejos que para el resto de las normas con la finalidad de que los preceptos constitucionales no estén sujetos a ocasionales vaivenes entre mayorías y minorías parlamentarias; segunda, estableciendo un órgano jurisdiccional, el TC, para que no sea el Parlamento, es decir, un órgano político, quien determine el contenido y los límites de los preceptos constitucionales.

Por el contrario, en una democracia parlamentaria las constituciones suelen ser más flexibles, es decir, pueden reformarse con mayor facilidad (a veces de forma idéntica a la ley) y, sobre todo, las leyes carecen de un control jurisdiccional que asegure su adecuación a la Constitución, siendo esta función desempeñada en último término por el Parlamento, un órgano político que toma decisiones en función de las ideologías e intereses de quienes conforman en cada momento las mayorías. En las democracias parlamentarias, las normas supremas son, por tanto, las leyes elaboradas libremente por las cámaras legislativas; y la integridad de las constituciones no está garantizada por un TC, sino que está a disposición del legislador.

La preferencia por una u otra forma de democracia todavía es objeto de un vivo debate teórico. En la democracia constitucional se da preeminencia a la estabilidad de un núcleo básico de decisiones políticas (en especial, ciertos principios básicos de la convivencia, los derechos fundamentales y la forma de gobierno) y en la democracia parlamentaria todo puede reformarse por una simple decisión de las cámaras o por referéndum. Nadie pone en duda, sin embargo, que ambas formas de democracia responden al principio de que el poder reside en la voluntad popular y que los tribunales constitucionales no deben adoptar decisiones políticas (esto, en democracia, sólo pueden hacerlo los órganos legitimados por la representación política o mediante referéndum), sino que deben limitarse a encontrar el significado de los preceptos constitucionales a través de procedimientos jurisdiccionales y mediante reglas de interpretación y argumentación jurídica. En los últimos decenios la democracia constitucional va ganando terreno. Además de Estados Unidos y ciertas democracias europeas, como Alemania e Italia, se ha extendido por las nuevas democracias del este de Europa. También la Constitución española de 1978 estableció una democracia constitucional.

Así pues, de acuerdo con todo lo expuesto, no sólo los estatutos de autonomía pueden ser enjuiciados por el TC, sino que ello no supone, en ningún caso, ni siquiera cuando los estatutos han sido ratificados por referéndum, que se vulnere el principio democrático según el cual el poder reside en el pueblo.


Francesc de Carreras, hoy en La Vanguardia