Entries tagged with “Anticapitalismo” from La Frase Progre

(Arcadi Olivares, profesor de economía de la Universidad Autónoma de Barcelona)

No sé si lo recordais, pero creo en la última legislatura de González, los socialistas y los comunistas, ante la crisis galopante en la que la izquierda, una vez más, nos había metido, hablaban del "reparto del trabajo" como única solución al problema.

E incluso estuvieron trabajando en alguna ley al respecto, encabezados por los comunistas de IU, ilusionados ante la vieja idea de la extrema izquierda más cerril, que no contempla nunca la creación de riqueza, sino su reparto. La razón es sencilla: un político no puede crear riqueza, esa es tarea del capitalismo y del libre mercado. Pero repartir, ah, repartir, a eso sí se pueden dedicar los políticos: a meter la mano en el bolsillo de los que trabajamos, sacarnos el dinerito y meterlo en el bolsillo de los que no trabajan. A cambio, un voto.

Aterra pensar que, en pleno siglo XXI, haya profesores de economía que todavía defiendan estas recetas ruinosas del reparto de trabajo. Pero es la realidad, así que no es de extrañar que una buena parte de los licenciados de economía que salen de las universidades españolas no sean más que un atajo de tarados ignorantes de la izquierda radical, que no entienden como funciona el libre mercado, y cuya única solución a todos los problemas sea aumentar el tamaño y los poderes del Estado. Con profesores como Don Arcadi, lo sorprendente sería lo contrario.

Gracias a Paco Capella por el link.

(Jesús Caldera)

Es la arrogancia típica del burócrata, que cree que puede, y debe, cambiar la sociedad desde el gobierno. Se trata de imponer lo que ellos creen que ha de ser el "nuevo modelo productivo". ¿Y si alguien no está de acuerdo? Pues que se joda.

Pero también tiene planes para el sector público: "En cuanto a la reestructuración del sector público, se deberían acometer cambios que transformen la Administración (en todos sus niveles) en un nuevo sector público internamente dinámico en su funcionamiento y externamente dinamizador de los agentes económicos y sociales". Si alguien entiende de que cojones está hablando Caldera, por favor que me lo explique.

Los políticos, especialmente los de la izquierda, buscan planificar tu vida, siempre con la excusa de la colectividad y el "bien común". Pero, ¿quien demonios es el gobierno para decidir que tipo de trabajo tienen que tener los españoles?

A mí esto siempre me ha recordado a los grandes planes quinquenales del camarada Stalin, que fueron un fracaso absoluto y que ayudaron a la ruina de la URSS. Pues Caldera y su tropa quieren repetirlo. No aprenden.

Mucho "eco", mucho "sostenible" y demás, para al final que sea lo mismo de siempre: regulaciones y control estatal, es decir, socialismo.

(ZP, poeta cursi y hortera)

Bueno, y ahora, ¿qué escribo?

Quiero decir, ¿cómo comento esto? ¿Cómo digo lo que pienso sin que me metan en la cárcel?

Mira que este señor nos tiene acostumbrados a las gansadas, a las frases vacías, sin sentido. A los tópicos de la progresía, a las parrafadas huecas. Pero yo creo que con esta se ha superado. ¿De verdad es necesario decir esta memez para intentar convencernos a todos de que la Tierra se calienta y que solo ustedes, los burócratas, saben como salvarla y nos lo quieren imponer a todos?

Luego, en otro punto de su patético discurso, dijo que había "demasiados pobres y demasiados ricos". ¿Cómo? No hay demasiados ricos, nunca los habrá. Ojala y todos fuéramos inmensamente ricos, eso es a lo que debería aspirar un gobernante, a propiciar que la gente pudiera enriquecerse.

En lugar de eso, a Zapatero le molesta que haya ricos, porque el quiere que dejen de serlo. El, como buen socialista, no aspira a crear riqueza, sino a repartir la que haya. La fórmula de la miseria.

De verdad, no sé que hemos hecho para que este elemento se haya convertido en presidente de un país como el nuestro. ¿No hay nadie mejor, nadie con más talento, nadie con una idea que no sea un slogan?

(Carlos Taibo, en Público)

No direis que no me sacrifico por vosotros. Hoy, otra de Público. Eso sí, en cuanto acabé me voy a darme una ducha. No me gusta revolcarme en la porquería.

Este Taibó es un tio de la extrema izquierda más rancia. Se las da de intelectual, pero no es más que otro servil que idolatra a Papá Estado, la solución a todos los problemas del mundo mundial.

En la Comunidad Europea, raro es el país con una presión fiscal menor al 40%. En cuanto tienes algo de éxito y ganas dinero, llegan los políticos y te lo roban en nombre de la "solidaridad". Extraña solidaridad esa que viene impuesta por ley. Con esos parámetros, Don Carlos, comprenderá usted que nos partamos de la risa cuando habla usted de "paraísos fiscales". ¿Dónde están esos paraísos, que me voy para allá?

Claro que lo mismo lo dice en serio. Porque para Taibó, cualquier Estado que permita al ciudadano quedarse con algo de lo que honradamente gana es un paraíso fiscal. Ya sabeis la tesis de la izquierda: el dinero de los ciudadanos no es tal, pertenece al Estado que es lo suficientemente generoso como para permitirnos quedarnos con una parte. Que suerte tenemos.

¿Y a cuento de qué viene este articulito? Pues Don Carlos es otro nostálgico de lo que había más allá del muro de Berlín. Pero atención, que el tio tiene una teoría fantástica de la verdadera naturaleza de regímenes como el soviético: "los sistemas de tipo soviético en modo alguno consiguieron trascender el universo histórico y social del capitalismo". Vamos, que poco menos que Stalin impuso el "capitalismo salvaje" en la Unión Soviética. Es lo que nos quedaba por oir. Grande, Taibó.

(José Vidal-Beneyto, en El País)

He leído tantas veces este artículo, que me pregunto si no es siempre el mismo. Lo cogen, cambian cuatro palabras, y lo mismo lo firma Vidal-Beneyto, que Vincen Navarro, que Mayor Zaragoza. Da igual. Los 3 son igual de plastas.

El artículo de ayer se titulaba "La abominación que no cesa", y pensé, anda, los de El País criticando el socialismo. Ah, que ingenuo soy.

En su lugar, el artículo de este lamentable personaje contiene las mismas chorradas que de costumbre. Se indigna, por ejemplo, de que haya directivos que cobren millones de euros. Pero no se indigna cuando el Estado español decide gastarse 300.000 millones de euros, para dejarnos un déficit, a nosotros y a nuestros hijos, de 60.000 millones. Esto es lo que está en el presupuesto, la realidad es mucho peor.

Así pues, cualquier españolito que haya nacido hoy, saldrá con miles de euros de deuda, porque así lo quiere Zapatero y demás burócratas a los que idolatra Vidal-Beneyto. Pero eso no es una abominación, no señor. Que acabes de nacer y que ya debas dinero es una cosa natural. Y si fuera malo, sería culpa del capitalismo, claro que sí.

El socialismo, que tanto le gusta a este señor, no ha creado otra cosa más que miseria, paro, ruina económica y una casta de burócratas que detentan el poder y un grupo enorme de lametraserillos que quieren su parte del pastel. Adivinad donde encaja Don José.

(Lema en la manifestación de agricultores)

Como sabeis, los agricultores se manifestaron el sábado pasado en Madrid. Están preocupados porque quieren mantener la imnumerable lista de privilegios y componendas que reciben del Estado. Bueno, mejor dicho, aspiran a aumentarla.

¿Y qué piden? No más libertad, no más mercado, no más oportunidades. En lugar de eso exigen más regulación, más control estatal, más control de precios y más subvenciones. ¿Y quién pagará todo eso? Pues ya sabeis quien. Sí, ese que se os aparece en el espejo todas las mañanas.

Según parece, el Estado ha de "garantizar" el futuro del sector. De lo contrario, "todos perdemos". Me imagino que esto sería lo mismo que decían las telefonistas hace décadas. ¿Os acordais de esas películas en las que aparecían filas y filas de telefonistas, todas ellas conectando y desconectando cables? "¿Operadora? Comuníqueme con la tortuga Dartagnan".

Cuando llegaron las centralitas automáticas, sin duda alguna los sindicatos de telefonistas también protestaron: el Estado debía de "garantizar" el trabajo de esas personas. No importa que una máquina pueda hacerlo mejor. Por lo visto, cuando una persona coge un trabajo, el gobierno tiene que garantizárselo de por vida, para que no tenga que hacer el esfuerzo de oh, Dios mío, aprender otro oficio, oh Dios, Madre Santa, desplazarse a otra ciudad para ganarse las castañas.

Por lo visto, los miles de millones de euros que se dedican en el presupuesto comunitario a los agricultores les parecen muy poco. O las políticas proteccionistas de la UE. O los "planes" que establece la política agraria común, que ríase usted de los planes a cinco años que montaba Stalin.

No, no y no. Los agricultores son "especiales", y no se puede competir con ellos. Ah, y los precios los han de fijar ellos, no la oferta y la demanda. El Estado asegurará un "precio justo". Lo que sea por "el campo".

Y la señora Cospedal, en la manifestación, apoyando a estos listos liberticidas. Ah, el PP y el liberalismo, el agua y el aceite...


(Carta de la ABA, asociación de vendedores de libros de USA, a la Justicia americana)

Lo explico. Resulta que Amazon, Walmart y Target han entrado en una guerra feroz de precios, y han decidido ofrecer libros como el nuevo de Stephen King o John Grisham a precios muy atractivos. Lo que normalmente valdría 25$, esas tiendas lo venden a 9$. Y claro, los que no pueden competir con esos precios han puesto el grito en el cielo.

Existe un mito, creído por muchos que dicen creer en el libre mercado, de que la práctica de vender productos por debajo del precio de coste debe de ser prohibida por el Estado, porque restringe la competencia. La explicación es que grandes empresas como Amazon, que tienen mucho dinero, usarían estas tácticas para eliminar la competencia. Una vez eliminada, tendrían cautivo al pobre consumidor, al que podrían imponer los precios.

En realidad, todo esto es falso. Supongamos que fuera cierto que esas tres empresas lograran echar a la competencia. Aún así, seguirían existiendo esas tres empresas. Y cuando decidieran volver a vender los libros al precio "real", nada impediría a otras empresas volver y competir con ellas.

Y no mencionemos el simple hecho de que si los precios aumentan, la gente simplemente comprará menos libros, acudirá más a bibliotecas, o simplemente pedirán a sus amigos que les presten sus libros.

La verdad sobre todo esto es que los libreros que componen la ABA temen por sus negocios, y son incapaces de competir con estas empresas. Pero esa competencia favorece al consumidor, que ve como disminuye el precio de los libros. Si los libros son más baratos, la gente comprará más, y leerá más, y no menos como dice la ABA.

Cuando se es incapaz de competir, como le pasa a estos señores, el único remedio que les queda es pedirle a los políticos que les echen una mano. En España tenemos un ejemplo claro en este mismo sector. ¿Alguien ha pensado alguna vez porqué no tenemos Amazon España? Efectivamente, es porque el Estado, para "protegernos", ha decidido que vender libros por debajo de un precio dado es ilegal.

Es decir, si un libro "vale" 10 euros, es ilegal que una empresa los venda a 5. Y tendría todo el sentido. ¿Por qué una librería de La Moraleja tiene que vender un libro al mismo precio que una librería en un pueblo perdido de Extremadura? Los de La Moraleja estarían dispuestos a pagar más, siempre y cuando la librería esté al lado de casa.

Este es otro ejemplo, el penúltimo, de que cuando el Estado habla de "proteger", en realidad solo responde a las peticiones de determinados grupos de presión, que siempre acaban perjudicando al consumidor. El Estado, siempre con los poderosos, y contra los más modestos.

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