Entries tagged with “Anticapitalismo” from La Frase Progre

(Arcadi Olivares, profesor de economía de la Universidad Autónoma de Barcelona)

No sé si lo recordais, pero creo en la última legislatura de González, los socialistas y los comunistas, ante la crisis galopante en la que la izquierda, una vez más, nos había metido, hablaban del "reparto del trabajo" como única solución al problema.

E incluso estuvieron trabajando en alguna ley al respecto, encabezados por los comunistas de IU, ilusionados ante la vieja idea de la extrema izquierda más cerril, que no contempla nunca la creación de riqueza, sino su reparto. La razón es sencilla: un político no puede crear riqueza, esa es tarea del capitalismo y del libre mercado. Pero repartir, ah, repartir, a eso sí se pueden dedicar los políticos: a meter la mano en el bolsillo de los que trabajamos, sacarnos el dinerito y meterlo en el bolsillo de los que no trabajan. A cambio, un voto.

Aterra pensar que, en pleno siglo XXI, haya profesores de economía que todavía defiendan estas recetas ruinosas del reparto de trabajo. Pero es la realidad, así que no es de extrañar que una buena parte de los licenciados de economía que salen de las universidades españolas no sean más que un atajo de tarados ignorantes de la izquierda radical, que no entienden como funciona el libre mercado, y cuya única solución a todos los problemas sea aumentar el tamaño y los poderes del Estado. Con profesores como Don Arcadi, lo sorprendente sería lo contrario.

Gracias a Paco Capella por el link.

(Jesús Caldera)

Es la arrogancia típica del burócrata, que cree que puede, y debe, cambiar la sociedad desde el gobierno. Se trata de imponer lo que ellos creen que ha de ser el "nuevo modelo productivo". ¿Y si alguien no está de acuerdo? Pues que se joda.

Pero también tiene planes para el sector público: "En cuanto a la reestructuración del sector público, se deberían acometer cambios que transformen la Administración (en todos sus niveles) en un nuevo sector público internamente dinámico en su funcionamiento y externamente dinamizador de los agentes económicos y sociales". Si alguien entiende de que cojones está hablando Caldera, por favor que me lo explique.

Los políticos, especialmente los de la izquierda, buscan planificar tu vida, siempre con la excusa de la colectividad y el "bien común". Pero, ¿quien demonios es el gobierno para decidir que tipo de trabajo tienen que tener los españoles?

A mí esto siempre me ha recordado a los grandes planes quinquenales del camarada Stalin, que fueron un fracaso absoluto y que ayudaron a la ruina de la URSS. Pues Caldera y su tropa quieren repetirlo. No aprenden.

Mucho "eco", mucho "sostenible" y demás, para al final que sea lo mismo de siempre: regulaciones y control estatal, es decir, socialismo.

(ZP, poeta cursi y hortera)

Bueno, y ahora, ¿qué escribo?

Quiero decir, ¿cómo comento esto? ¿Cómo digo lo que pienso sin que me metan en la cárcel?

Mira que este señor nos tiene acostumbrados a las gansadas, a las frases vacías, sin sentido. A los tópicos de la progresía, a las parrafadas huecas. Pero yo creo que con esta se ha superado. ¿De verdad es necesario decir esta memez para intentar convencernos a todos de que la Tierra se calienta y que solo ustedes, los burócratas, saben como salvarla y nos lo quieren imponer a todos?

Luego, en otro punto de su patético discurso, dijo que había "demasiados pobres y demasiados ricos". ¿Cómo? No hay demasiados ricos, nunca los habrá. Ojala y todos fuéramos inmensamente ricos, eso es a lo que debería aspirar un gobernante, a propiciar que la gente pudiera enriquecerse.

En lugar de eso, a Zapatero le molesta que haya ricos, porque el quiere que dejen de serlo. El, como buen socialista, no aspira a crear riqueza, sino a repartir la que haya. La fórmula de la miseria.

De verdad, no sé que hemos hecho para que este elemento se haya convertido en presidente de un país como el nuestro. ¿No hay nadie mejor, nadie con más talento, nadie con una idea que no sea un slogan?

(Carlos Taibo, en Público)

No direis que no me sacrifico por vosotros. Hoy, otra de Público. Eso sí, en cuanto acabé me voy a darme una ducha. No me gusta revolcarme en la porquería.

Este Taibó es un tio de la extrema izquierda más rancia. Se las da de intelectual, pero no es más que otro servil que idolatra a Papá Estado, la solución a todos los problemas del mundo mundial.

En la Comunidad Europea, raro es el país con una presión fiscal menor al 40%. En cuanto tienes algo de éxito y ganas dinero, llegan los políticos y te lo roban en nombre de la "solidaridad". Extraña solidaridad esa que viene impuesta por ley. Con esos parámetros, Don Carlos, comprenderá usted que nos partamos de la risa cuando habla usted de "paraísos fiscales". ¿Dónde están esos paraísos, que me voy para allá?

Claro que lo mismo lo dice en serio. Porque para Taibó, cualquier Estado que permita al ciudadano quedarse con algo de lo que honradamente gana es un paraíso fiscal. Ya sabeis la tesis de la izquierda: el dinero de los ciudadanos no es tal, pertenece al Estado que es lo suficientemente generoso como para permitirnos quedarnos con una parte. Que suerte tenemos.

¿Y a cuento de qué viene este articulito? Pues Don Carlos es otro nostálgico de lo que había más allá del muro de Berlín. Pero atención, que el tio tiene una teoría fantástica de la verdadera naturaleza de regímenes como el soviético: "los sistemas de tipo soviético en modo alguno consiguieron trascender el universo histórico y social del capitalismo". Vamos, que poco menos que Stalin impuso el "capitalismo salvaje" en la Unión Soviética. Es lo que nos quedaba por oir. Grande, Taibó.

(José Vidal-Beneyto, en El País)

He leído tantas veces este artículo, que me pregunto si no es siempre el mismo. Lo cogen, cambian cuatro palabras, y lo mismo lo firma Vidal-Beneyto, que Vincen Navarro, que Mayor Zaragoza. Da igual. Los 3 son igual de plastas.

El artículo de ayer se titulaba "La abominación que no cesa", y pensé, anda, los de El País criticando el socialismo. Ah, que ingenuo soy.

En su lugar, el artículo de este lamentable personaje contiene las mismas chorradas que de costumbre. Se indigna, por ejemplo, de que haya directivos que cobren millones de euros. Pero no se indigna cuando el Estado español decide gastarse 300.000 millones de euros, para dejarnos un déficit, a nosotros y a nuestros hijos, de 60.000 millones. Esto es lo que está en el presupuesto, la realidad es mucho peor.

Así pues, cualquier españolito que haya nacido hoy, saldrá con miles de euros de deuda, porque así lo quiere Zapatero y demás burócratas a los que idolatra Vidal-Beneyto. Pero eso no es una abominación, no señor. Que acabes de nacer y que ya debas dinero es una cosa natural. Y si fuera malo, sería culpa del capitalismo, claro que sí.

El socialismo, que tanto le gusta a este señor, no ha creado otra cosa más que miseria, paro, ruina económica y una casta de burócratas que detentan el poder y un grupo enorme de lametraserillos que quieren su parte del pastel. Adivinad donde encaja Don José.

(Lema en la manifestación de agricultores)

Como sabeis, los agricultores se manifestaron el sábado pasado en Madrid. Están preocupados porque quieren mantener la imnumerable lista de privilegios y componendas que reciben del Estado. Bueno, mejor dicho, aspiran a aumentarla.

¿Y qué piden? No más libertad, no más mercado, no más oportunidades. En lugar de eso exigen más regulación, más control estatal, más control de precios y más subvenciones. ¿Y quién pagará todo eso? Pues ya sabeis quien. Sí, ese que se os aparece en el espejo todas las mañanas.

Según parece, el Estado ha de "garantizar" el futuro del sector. De lo contrario, "todos perdemos". Me imagino que esto sería lo mismo que decían las telefonistas hace décadas. ¿Os acordais de esas películas en las que aparecían filas y filas de telefonistas, todas ellas conectando y desconectando cables? "¿Operadora? Comuníqueme con la tortuga Dartagnan".

Cuando llegaron las centralitas automáticas, sin duda alguna los sindicatos de telefonistas también protestaron: el Estado debía de "garantizar" el trabajo de esas personas. No importa que una máquina pueda hacerlo mejor. Por lo visto, cuando una persona coge un trabajo, el gobierno tiene que garantizárselo de por vida, para que no tenga que hacer el esfuerzo de oh, Dios mío, aprender otro oficio, oh Dios, Madre Santa, desplazarse a otra ciudad para ganarse las castañas.

Por lo visto, los miles de millones de euros que se dedican en el presupuesto comunitario a los agricultores les parecen muy poco. O las políticas proteccionistas de la UE. O los "planes" que establece la política agraria común, que ríase usted de los planes a cinco años que montaba Stalin.

No, no y no. Los agricultores son "especiales", y no se puede competir con ellos. Ah, y los precios los han de fijar ellos, no la oferta y la demanda. El Estado asegurará un "precio justo". Lo que sea por "el campo".

Y la señora Cospedal, en la manifestación, apoyando a estos listos liberticidas. Ah, el PP y el liberalismo, el agua y el aceite...


(Carta de la ABA, asociación de vendedores de libros de USA, a la Justicia americana)

Lo explico. Resulta que Amazon, Walmart y Target han entrado en una guerra feroz de precios, y han decidido ofrecer libros como el nuevo de Stephen King o John Grisham a precios muy atractivos. Lo que normalmente valdría 25$, esas tiendas lo venden a 9$. Y claro, los que no pueden competir con esos precios han puesto el grito en el cielo.

Existe un mito, creído por muchos que dicen creer en el libre mercado, de que la práctica de vender productos por debajo del precio de coste debe de ser prohibida por el Estado, porque restringe la competencia. La explicación es que grandes empresas como Amazon, que tienen mucho dinero, usarían estas tácticas para eliminar la competencia. Una vez eliminada, tendrían cautivo al pobre consumidor, al que podrían imponer los precios.

En realidad, todo esto es falso. Supongamos que fuera cierto que esas tres empresas lograran echar a la competencia. Aún así, seguirían existiendo esas tres empresas. Y cuando decidieran volver a vender los libros al precio "real", nada impediría a otras empresas volver y competir con ellas.

Y no mencionemos el simple hecho de que si los precios aumentan, la gente simplemente comprará menos libros, acudirá más a bibliotecas, o simplemente pedirán a sus amigos que les presten sus libros.

La verdad sobre todo esto es que los libreros que componen la ABA temen por sus negocios, y son incapaces de competir con estas empresas. Pero esa competencia favorece al consumidor, que ve como disminuye el precio de los libros. Si los libros son más baratos, la gente comprará más, y leerá más, y no menos como dice la ABA.

Cuando se es incapaz de competir, como le pasa a estos señores, el único remedio que les queda es pedirle a los políticos que les echen una mano. En España tenemos un ejemplo claro en este mismo sector. ¿Alguien ha pensado alguna vez porqué no tenemos Amazon España? Efectivamente, es porque el Estado, para "protegernos", ha decidido que vender libros por debajo de un precio dado es ilegal.

Es decir, si un libro "vale" 10 euros, es ilegal que una empresa los venda a 5. Y tendría todo el sentido. ¿Por qué una librería de La Moraleja tiene que vender un libro al mismo precio que una librería en un pueblo perdido de Extremadura? Los de La Moraleja estarían dispuestos a pagar más, siempre y cuando la librería esté al lado de casa.

Este es otro ejemplo, el penúltimo, de que cuando el Estado habla de "proteger", en realidad solo responde a las peticiones de determinados grupos de presión, que siempre acaban perjudicando al consumidor. El Estado, siempre con los poderosos, y contra los más modestos.

(De la Vega)

Ahora nuestra querida vice nos ha salido científica, y se pone a dar lecciones. Lecciones de inquisición, claro, que son las que les gusta a la progresía. Si no piensas como ello eres eso, un insensato, cuando no algo peor.

Y es que De la Vogue se ha ido a Brasilia a decir estupideces, como por ejemplo acusar de los males económicos a "la ortodoxia del fundamentalismo neoliberal". Claro, porque todo el mundo sabe que Occidente es "neoliberal ortodoxo", porque el liberalismo defiende, si señor, que el Estado debe de gestionar la mitad del PIB, como pasa en la mayor parte de Europa. Liberalismo puro y duro.

Luego una chorrada propia de fantasmas como Mayor Zaragoza: "ese orden social, económico y político profundamente desigual, injusto e inestable al que nos condena el desorden climático". Desorden climático... Otra expresión ridícula, absurda, pero que cumple su misión: llamar a que actúe Papá Estado, es decir, los políticos como esta señora.

Eso sí, tiene razón en una cosa: "la depredación del capital económico tiene la misma base que la depredación de nuestro capital ecológico". Sí, el Estado, el mayor depredador de la libertad, la mayor amenaza existente para el ciudadano.

Leed, leed el resto y echaros a temblar. Porque las palabras de esta ignorante son de un radicalismo que asusta. El problema es que quien las pronuncia tiene mucho poder, y quiere imponernos sus ideas a todos. Gentuza como ella son la verdadera amenaza, y no ese presunto cambio climático.

(Editorial de El País)

A veces pienso que a El País le iría mejor si no manipularan tanto, si no fueran tan sectarios. Pero luego me doy cuenta de que estamos hablando del diario de la progresía, de la secta izquierdista. Y la secta quiere sectarismo, así que es normal que leamos lo que leemos.

Como el editorial de ayer, un pastiche anticapitalista, con el que pretenden hacernos creer que la estafa piramidal de Madoff tiene algo que ver con el capitalismo y el libre mercado. Pero no es así, porque el capitalismo necesita del respeto a los contratos y a la propiedad privada, algo que ese caballero se pasó por los mismísimos. Madoff y el capitalismo no tienen nada que ver.

Eso sí, nos cuenta el editorialista, con mucho jolgorio, que es el "fin de una época". Ojala y fuera así, pero no lo es. ¿Es el final del timo de la pirámide? En absoluto.

En España, como en muchos otros países, los ciudadanos padecemos y pagamos el sistema estatal de Seguridad Social. ¿Y como funciona este sistema? Pues exactamente igual que la estafa del sistema piramidal de Madoff: los que cotizan ahora pagan las pensiones de los que ahora cobran. ¿Y dónde está el dinero que antes pagaron los que ahora cobran? No está, missing, bye-bye, puff!, desaparecido. Vamos, la misma definición de la estafa piramidal.

Pero como esta la patrocina Papá Estado, no hay problema. Si lo hace un privado, está mal. Si la gestionan los políticos, y además nos obligan bajo amenaza de cárcel o muerte a que participemos en ella, entonces está muy bien. ¿Será esta la "desregulación financiera neo-conservadora" de la que habla El País? A ver, señor editorialista, nos lo aclare, por favor.

P.D.: De la entrada de ayer, he borrado un montón de comentarios que no tienen nada que ver con la frase del día. Son comentarios de Epiro, Daniel, Manuelito, Céspedes y Josean. Luego revisaré más y es más que probable que siga borrando.
Me parece lamentable que utilices este blog para vuestras peleas personales y vuestros insultos. No lo voy a tolerar. He tenido una paciencia infinita con este tema, paciencia que algunos no os mereceis. Si quereis insultaros, abrid un blog en cualquier parte, que es gratis, y os dedicais a ello. Pero no en mi blog. Se acabó.

(Barack Obama)

Sí, y el primero de esos círculos viciosos se llama Estado. El Estado, a través de su inmenso intervencionismo y de sus erradas políticas monetarias es el que ha creado toda esta crisis. Y ahora va a venir Obama y lo va a solucionar.

Tengo la impresión de que este caballero sabe de economía lo que Zapatero: nada de nada. Eso sí, pretende pasar a la historia, y va a crear el Nuevo New Deal. Ahora pretende que el Congreso le apruebe un plan de "estímulo" de unos 700.000 millones de dólares. Nada, cuatro duros. ¿Qué de donde lo va a sacar? No lo sé, pero sé quien, a la larga, lo va a pagar: el ciudadano americano.

Dice que "hay millones de estadounidenses que quieren encontrar trabajo". Y como no lo hacen, el gobierno les contratará. Fantástico, glorioso. Roosevelt II.

La receta para salir de la crisis no es gastarse el dinero del contribuyente y endeudar al país hasta extremos ridículos. Es muy sencillo: liberalización de la economía, reducción drástica del intervencionismo del Estado, eliminación de subsidios y aranceles y de la FED. Es decir, capitalismo y libre mercado, todo lo contrario de lo que hay ahora. Huelga decir que el amigo Obama, progre liberticida, no va a ir por ahí.

(José Blanco)

Como lo oís. Sí, sí, Pepiño Blanco dando lecciones de economía. Uno de los políticos más sectarios e ignorantes, decidiendo el destino de los españoles. ¿De verdad nos merecemos esto?

Ande, cuéntame usted, Pepiño, en qué parte del ideario liberal se defiende que tiene que haber un banco central monopolístico, que decida por razones políticas cual es el precio del dinero, y que controle la masa monetaria en nuestra economía. Dígamelo, porque mira que he buscado y buscado, y no lo he encontrado.

Eso sí, acaba de descubrir América: el año 2009 será "un año duro y difícil". Para usted ciertamente no. Su trabajo no corre peligro y lo mismo el torpón de su jefe hasta le hace ministro, que ya sería el acabose. Por cierto, usted era de los que hace unos meses decía eso de que no había crisis, y secundaba a su jefe cuando este afirmaba que sugerirlo era "antipatriótico". ¿Es ahora antipatriótico reconocer la realidad de la situación?

Es patético que de las políticas de este analfabeto funcional dependa el bienestar de todos los españoles. Es lo que pasa por dar tanto poder a los burócratas. La economía es demasiado importante como para dejársela a los políticos. Menos intervencionismo, y más libertad. Y a ver si aprende usted algo, Pepiño, que falta le hace.

(Gordon Brown)

Claro, y 1 millón. Solo es cuestión de robar más a los contribuyentes, o de darle a la máquina de imprimir billetes. ¿Será por dinero? El maná que aprovisiona al gobierno es infinito.

Los políticos del siglo XXI han descubierto el New Deal, y pretenden copiarlo. Pero el New Deal fue un desastre, y retardó más que aceleró la recuperación económica de la crisis del 29. Roosevelt era un ignorante total en materia económica, y sus programas fueron un auténtico disparate. Ni que decir tiene que es la receta que ahora quieren seguir los burócratas que nos ha tocado padecer.

Ninguno de ellos entiende un concepto muy sencillo: el coste de oportunidad. Brown presumirá de esos 100.000 empleos, porque serán muy visibles (ya se encargará él de que lo sean con la propaganda gubernamental). Pero lo que no se verán serán los trabajos que ese dinero podría haber creado en el sector privado. Igual que con Roosevelt.

Cuando la gente tiene más problema para llegar a fin de mes, ¿qué hacen los políticos? Robarles cada vez más dinero mediante los impuestos, o darle a la impresora, lo que reduce el valor del dinero del que ahora disponen los ciudadanos. Hagan lo que hagan los burócratas, ellos siempre ganan y nosotros siempre perdemos. La historia del Estado.

(Joaquín Calomarde, en El País)

Oh, no os perdais el artículo de Don Joaquín, que es para enmarcarlo. Yo creo que nunca he leído más tonterías y mentiras, y mira que leo El País casi a diario como penitencia por escribir este blog. Pero lo de este personaje lo supera todo.

Hablar de "absoluta desregulación" del mercado es una broma de mal gusto, cuando practicamente no hay sector que no esté regulado e intervenido hasta la nausea. ¿En qué país vive este señor?

Y otra: "El Estado debe actuar e intervenir democráticamente en la vida pública cuando es, primero, necesario, después, conveniente". Anda, como si no lo hiciera a diario. El 40% del PIB nacional lo controla Papá Estado, y este tipo habla de que se ha acabado el "modelo neoliberal".

Y por último, un canto al intervencionismo, a la total regulación de nuestras vidas, y a la burocracia estatal hasta en el más pequeño detalle de nuestra existencia: "Es la hora de la actuación comprometida y fuerte de los gobiernos, de las autoridades financieras, de la legalidad internacional, de los organismos universales que, poco a poco, deben ser reforzados en sus funciones arbitrales y mediadoras de un nuevo orden mundial sustentado en la democracia, la salvaguarda del derecho internacional y la garantía del progreso social de todos". Una frase digna de "1984". Si Mr. Orwell se levantara de su tumba...

(Thomas Schäfer-Gümbel, candidato socialdemócrata alemán)

Atención a la idea brillante de este personaje. Según cuenta Der Spiegel, este hombre pretende que el Estado alemán, que debe ser que roba poco, obligue a los ciudadanos más pudientes del país a prestarle 50 billones de euros. Todo ciudadano que tuviera más de 750.000 euros en bienes y dinero, sería obligado a prestar al Estado el 2% de su fortuna durante 15 años al muy generoso tipo de interés del 2.5%. Una gran inversión, ¿eh?

Ni que decir tiene que se trata de un candidato socialdemócrata, es decir, que en España podría estar en el PSOE o en el PP. Lo que más me asombra es el completo desparpajo de este personaje. Los políticos se creen que pueden disponer libremente del dinero de los demás. Piensan que lo que poseen los ciudadanos no es realmente suyo, sino que es un "préstamo" del Estado, y que este puede reclamarlo cuando le da la gana.

Cuando yo me quejo de que un ciudadano tenga que pagar el 40% de lo que gana a Hacienda, ¿sabeis cual es la respuesta del progre de turno? Que aún le queda el 60% de lo que gana. Vamos, que debería de dar gracias porque el Estado le permita quedarse con el 60%. Según ellos, es poco, y deberían quitarles el 60 o el 70%. Ese es el respeto que tiene la izquierda por la propiedad ajena.

(Editorial de El País)

Caramba, pues menos mal, porque solo lo ha subido un 4%. Si llega a no aceptarla, lo sube un 20.

Vaya editorial el de hoy de El País. Creo que están en huelga, así que lo mismo lo ha escrito Cebrián directamente. Así ha salido, claro. Lo mejor, el título: "Fin de año social". Ooooh....

Y es que al diario prisaico la subida del 4% le parece poco. Pero es totalmente absurda. En un entorno económico como el que tenemos, con miles de personas perdiendo su trabajo cada dia, lo lógico es que los sueldos disminuyan, y no que aumenten por decreto zapateril. Es fácil de entender, se llama oferta y demanda. Ahora hay millones de desempleados, y las empresas no van muy bien, ¿qué sentido tiene obligar a que suban un 4% los sueldos más bajos?

Y como reconoce el editorialista, "la subida del SMI no colma las expectativas de los sindicatos". Es la única nota positiva. A ver si así los trabajadores se enteran de que los sindicatos actúan contra ellos, y no a favor.

Las consecuencias están claras: aumentará el desempleo entre todos aquellos subsceptibles de cobrar los sueldos más bajos, a la par que se incrementará el número de personas que trabajarán por sueldos menores pero sin contrato. Es decir, el gobierno socialista, perjudicando a los más desfavorecidos, al mismo tiempo que regala nuestro dinero a los banqueros. Ah, el socialismo....

(Jordi Garcia-Petit, en El País)

Sí, es lo que nos faltaba, meter a la ONU por medio. Eso nos solucionaría la crisis, si señor.

Esta es la receta de El País para la crisis: gasto público, regalo del dinero de los ciudadanos a los banqueros, intervencionismo y burocracia. ¿Libertad, libre mercado? Quita, quita...

El artículo de Don Jordi es un canto a los políticos y los burócratas. Según parece, ellos son la solución a la crisis, lo cual resulta irónico, ya que ellos han sido los causantes. Ellos, y sus terribles políticas económicas y monetarias. Y ahora este caballero propone acudir a la ONU, ese nido de socialistas y vividores, para que nos ayuden. Mamaita, que me quede como estoy.

Incluso se permite recordarnos el cuento de los "límites materiales del crecimiento", esa historia tan en boga hace 40 años. Sí, aquellos que decían que los recursos del planeta se habían acabado, y que por ejemplo los ingleses morirían masivamente de hambre en la década de los 80. Todos esos agoreros del juicio final, reencarnados ahora en apóstoles del cambio climático. Los mismos, con otro disfraz, pero el mismo fondo: el odio al libre mercado y a la libertad. No es de extrañar que García-Petit, gran defensor de la ONU, les recuerde. Dios los cría...

(Alejandro Cercas, eurodiputado socialista)

No sé si os habeis enterado, pero el Parlamento Europeo rechazó ayer una directiva que permitía una jornada laboral de 65 horas. No solo los liberticidas de la izquierda votaron en contra sino que también lo hicieron muchos de la derecha, incluyendo, como no, a los del PP español.

El número en sí no es el problema. Me da igual que sean 65, 60 o 50. Yo estoy en contra de que se legisle un número de horas que una persona puede trabajar. Si yo quiero trabajar 90 horas semanales, y ganar un buen dinero, ¿por qué no puedo hacerlo? ¿Quienes son estos burócratas para impedírmelo?

Un contrato laboral es algo entre el empleado y el empleador, y tiene que ser libre. Esas personas se juntan, y deciden las condiciones. Si les es posible pactar un sueldo, ¿por qué no van a poder pactar un número de horas?

Algunos dicen que si se aumenta el número de horas a 65, entonces las empresas obligarán a los empleados a trabajar las 65 horas. Eso es ridículo. La mano de obra depende de la oferta y la demanda, y ningún empleador puede obligar a un trabajador a nada. Esto es como si alguien argumentara en contra de que el precio de una habitación de hotel fuera libre, con el argumento de que entonces el dueño del hotel cobraría 1 millón de euros por noche.

Es otra falacia más de los políticos, que quieren convencernos de que son ellos los que protegen los derechos de los trabajadores. El libre mercado y la libertad son los que nos protegen. Más libertad y menos regulaciones.

(Artículo en El Mundo)

Uh, atención, que se avecina una catástrofe: bajarán los precios. Es decir, el dinero que tienes ahora te permitirá comprar más cosas. Hay que impedirlo como sea.

Para mi asombro, existe una corriente entre muchos economistas que te explican sin pestañear que no es buena la "deflación", entiendo como tal la bajada de precios. Vamos, que baje el IPC. Según dicen, es malo para la economía.

Claro, que estos son los mismos economistas que dicen que la falta de regulación ha sido la causa de la actual crisis, y ni mencionan la existencia de los bancos centrales y sus monopolios del dinero. Y también son los mismos que te cuentan que lo mejor ahora es que papá Estado se gaste nuestro dinero a espuertas. Visto así, no me sorprende que digan que las bajadas de precios son malas.

Esto ya lo intentaron Hoover y Roosevelt durante la depresión de los años 30, con medidas tan pintorescas como exigir a los empresarios que no bajaran los sueldos de sus trabajadores, o como matar cerdos a millones para mantener altos los precios. Medidas, claro está, que solo generaron paro y miseria.

La industria de la informática y la electrónica es un perfecto contraejemplo a este sinsentido. Desde hace décadas, los fabricantes nos ofrecen ordenadores cada vez más baratos y más potentes. El argumento de que como los precios bajan, la gente no consume porque piensan que pueden bajar más es insostenible. La gente compra ahora más ordenadores que nunca, aún sabiendo que el año que viene serán más baratos y más potentes.

Vamos, que la receta de esta gente no puede ser peor: que no bajen los precios, que el Estado nos aumente los impuestos y se los gaste con obra pública para "reactivar la economía", y regular más y más. Es la receta... del desastre.

(Carlos Sánchez, en El Confidencial)

Se los busca liberales el amigo Cachó, ¿eh? Vaya personaje este Sánchez. Un progre de tomo y lomo, que cree que la solución a todos los problemas económicos pasan porque el Estado intervenga.

A Don Carlos le parece mal que haya "rifas benéficas, entrega de juguetes a niños desamparados, cuestaciones de caridad, rastrillos navideños y hasta espacios de televisión que producen vergüenza ajena por la doble moral que destilan". Es decir, instrumentos de la sociedad civil que decide libremente dar su dinero a aquellos que mas lo necesitan.

Lo que a Sánchez le parece mal, como a cualquier otro progre, es que esos eventos, esa forma de luchar contra la pobreza, sean voluntarios. La izquierda siempre prefiere la imposición estatal bajo el yugo de los políticos. Ya se sabe que ellos dicen defender las libertades, pero nunca la de mantener tu propio dinero.

Este lamentable personaje, subdirector -nada menos- de El Confidencial es la viva imagen del peligro público que representa una parte de la sociedad, la que vota a la izquierda, que no cree en la libertad, que quiere convertirnos a todos en súbditos de una casta de políticos y vividores y que no cree en la sociedad civil y en el libre albedrío de los ciudadanos. Claro que, siendo progre, ¿de qué nos sorprendemos?

(Maru Menéndez, del PSOE de Madrid)

Vamos, que como recoge acertadamente la noticia de El Mundo: "El PSOE pide que Madrid entre en déficit para afrontar la crisis económica". Una brillante idea, típica de los despilfarradores socialistas, y valga la redundancia.

Estos últimos días le he atizado en más de una ocasión al PP, pero hoy no toca. Hoy es el turno de congratularse de la respuesta que a semejante bobada le ha dado David Pérez, portavoz del PP: "Nosotros no compartimos esa filosofía del déficit del PSOE, ni los madrileños tampoco, por eso no les votan. El déficit es uno de los elementos más complicados de sanear a largo plazo". Amén, querido amigo.

Entre las brillantísimas ideas propuestas por los socialistas, está la de un "Plan de Rehabilitación de viviendas", dotado con 214 millones de euros. Es decir, que estos burócratas quieren robarle a los ciudadanos madrileños más de 35000 millones de pesetas para "crear trabajo". Pero esos ciudadanos no quieren gastarse ese dinero, de lo contrario ya procederían ellos libremente a restaurar sus viviendas. Pero en época de crisis, hay que apretarse el cinturón, centrarse en los gastos fundamentales y olvidarse de otras cosas. Nada de despilfarro ni de tirar el dinero. Lo contrario, naturalmente, de lo que propugna el socialismo ladrón. Y valga otra redundancia.

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